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Los comentarios al anterior mensaje y ciertas ideas que revolotean en mi cabeza últimamente, me han recordado las reflexiones que hace un tiempo hacían Mann y Nabokov con Portnoy como intermediario. Creo que, al menos en lo que se refiere al ruso, se podrían completar con este fragmento de "Habla, memoria" que en mi reciente relectura se me quedaba grabado:
“Confieso que no creo en el tiempo. Me gusta plegar mi alfombra mágica, tras haberla usado, de forma que una parte del dibujo quede superpuesta a la otra. Que tropiecen las visitas, no importa. Y el mayor placer de la atemporalidad –en un paisaje elegido al azar- es el que encuentro cuando me veo rodeado de mariposas poco frecuentes y de las plantas con que se alimentan. Eso es el éxtasis, y más allá del éxtasis hay otra cosa que me resulta difícil de explicar. Es como un vacío momentáneo en el que se precipita todo lo que amo. Un sentimiento de unidad con el sol y la roca. Un estremecimiento de gratitud para con aquel a quien pueda interesar, al contrapuntístico genio del destino humano o a los tiernos fantasmas que miman a este afortunado mortal.”
El otro día Vila-Matas recordó, entre otros, a Nabokov. Casualmente he estado releyendo algunas de sus obras últimamente. No deja de sorprenderme. Voy a dejar un fragmento de su "Habla, memoria" especialmente hermoso, por si alguien quiere animarse a descubrir o redescubrir este libro, que gana mucho en su relectura:
“A mí me atrajeron en especial los misterios del mimetismo. Sus fenómenos mostraban una perfección artística que sólo se relaciona generalmente con las cosas hechas por el hombre. Considérese por ejemplo la imitación de los jugos venenosos que realizan las máculas en forma de burbuja que poseen las alas de algunas mariposas (en la que no falta ni la semi-refracción), o la producida por sus lustrosos botones amarillos en el caso de las crisálidas (“No me comas: ya me han aplastado, observado y rechazado”). Considérense los trucos de ciertas orugas acrobáticas (las del guerrero del haya) que en su infancia tienen aspecto de excremento de pájaro pero que después de su metamorfosis presentan unos apéndices ásperos de tipo himenopteroideo, así como otras características no menos barrocas, que permiten a estos extraordinarios individuos interpretar dos papeles a la vez (como el actor del teatro oriental que se convierte en una pareja de inextricables luchadores): el de serpenteante larva y el de la enorme hormiga que la ha capturado. Cuando cierta polilla se parece a cierta avispa, también camina y mueve sus antenas a la manera de las avispas en lugar de hacerlo como una mariposa. Cuando una mariposa tiene que parecer una hoja, no solamente reproduce de forma bellísima todos los detalles de la hoja, sino que tiene, además, numerosas marcas que imitan los agujeros perforados por los gusanos. La “selección natural”, en el sentido darwiniano de la expresión, no bastaba para explicar la milagrosa coincidencia de la apariencia imitativa y el comportamiento imitativo; tampoco me parecía suficiente apelar a la teoría de la “lucha por la vida” cuando comprobaba hasta que extremos de sutileza, exuberancia y lujo miméticos podía ser llevado un mecanismo defensivo, que en cualquier caso va muchísimo más lejos de lo que pueda apreciar ningún predador. Descubrí así en la naturaleza los placeres no utilitarios que buscaba en el arte. En ambos casos se trataba de una forma de magia, ambos eran un juego de hechizos y engaños complicadísimos.”
Vladimir Vladimirovich Nabokov nació el 23 de abril de 1899, en el seno de una acomodada y aristocrática familia en San Petersburgo, Rusia. Su padre, Vladimir Dmitrievich Nabokov, era un eminente y respetado político liberal; su madre, Elena Ivanovna, era una noble y acomodada rusa con una herencia artística. De su padre, Nabokov parece haber heredado una fuerte ética y su amor por las mariposas; de su madre, una sensibilidad creativa y una innata espiritualidad. Nabokov, fue el mayor de cinco hermanos, y pasó su infancia en San Petersburgo y en la propiedad familiar de Vyra, a unas 50 millas al sur
Una serie de tutores contribuyeron a proporcionarle una educación diversa. En particular, el estudio del dibujo y la pintura agudizó su capacidad de observación e imaginación. En sus memorias (Habla, memoria) figura una evocadora descripción de sus lápices de colores: "El blanco solo, aquel albino larguirucho entre los lápices, conservaba su longitud original, o al menos lo hizo hasta que descubrí que, lejos de ser un fraude que no dejaba marca alguna en el papel, era el utensilio ideal pues me permitía imaginar todo lo que quisiera mientras hacía mis garabatos."
En noviembre de 1917, la familia Nabokov dejó San Petersburgo para marchar a la propiedad de unos amigos cerca de Yalta, en Crimea, en el despertar de los disturbios revolucionarios y la abdicación del zar Nicolás II el 15 de marzo. Su padre aceptó un puesto en el Gobierno Provisional, pero, tras ser encarcelado por las fuerzas bolcheviques, dejó Rusia para unirse a su familia en Crimea. Los Nabokov permanecieron allí durante 18 meses, durante los cuales Vladimir emprendió multitud de "safaris" de mariposas, capturando 77 especies de mariposas y más de 100 especies de polillas, que más tarde constituyeron la base de su primera publicación académica, en la revista inglesa "Entomologist" en 1923.
En 1937, Nabokov y su familia dejó Berlín por Paris debido a su disgusto con el régimen nazi y la herencia judía de la señora Nabokov. En Paris, siguió escribiendo en ruso, compuso unas pocas obras en francés y también escribió su primera novela en ingles, La verdadera vida de Sebastian Knight. Había decidido que su futuro más armonioso yacía en la lengua inglesa; dado que Inglaterra no estaba preparada para proporcionarle un puesto académico, los Nabokov se prepararon para emigrar a América.
En 1940, Vladimir Nabokov, Vera y Dimitri viajaron de París a Nueva York, escapando por poco a los invasores alemanes. En América, Vladimir trabajó al principio para el Museo de Historia Natural de Nueva York, clasificando mariposas. Publicó dos trabajos y recibió una buena paga del museo por sus dibujos entomológicos. Durante el verano de 1941 enseñó escritura creativa en la Universidad de Stanford, antes de asegurarse un puesto como profesor residente en literatura comparada e instructor de ruso en el Wellesley College. Más tarde trabajaría en Harvard, primero como entomólogo y después como profesor visitante, y en Cornell, como profesor de literatura rusa y europea, desde 1948 hasta 1958.
Durante los años 40, Nabokov se embarcó en una fructífera asociación con el New Yorker; además de su trabajo entomológico, dedicó buena parte de su tiempo en la preparación de sus lecciones, y publicó un trabajo académico sobre Gogol. Es posible que su comparativamente escasa producción literaria de ficción durante este periodo se debiera a un proceso de adaptación a la escritura en inglés; Vladimir aseguraría que esos años en Wellesley fueron los más felices, y sus actividades académicas fueron satisfactorias. En 1945 la familia Nabokov adquirió la ciudadanía americana. También compiló un volumen de memorias, publicado en 1951 con el título Conclusive evidence (más tarde revisado y publicado como Habla, memoria.)
Nabokov continuó persiguiendo mariposas durante sus vacaciones de verano, habitualmente en las Montañas Rocosas. Fue durante estos viajes a comienzos de los 50 cuando compuso la novela que grabaría su nombre en la cultura popular americana: Lolita. Inicialmente, incluso las editoriales americanas que admitieron las virtudes literarias de Lolita no estaban dispuestas a descubrir las ramificaciones legales de publicar una novela sobre la aventura de un hombre con su hijastra de doce años. Lolita fue primero publicada en Francia por Olympia Press en 1955, y generó una tormenta de indignación moral, así como un firme y significativo apoyo por su mérito artístico. Finalmente publicada en Estados Unidos en 1958 (y en Inglaterra al año siguiente), el Sturm and Drang sobre Lolita contribuyó a su remarcable éxito popular; permaneció seis meses como el libro más vendido en Estados Unidos (desplazado por el Dr. Zhivago de Boris Pasternak).
Aunque sugirió a la ligera sobre su Lolita que "ella es la famosa, no yo", las ganancias de la venta de la novela, combinada con la venta de los derechos para el cine y el guión, permitieron a Nabokov retirarse de Cornell en 1959 y dedicarse a la escritura.
En 1961, Vladimir y Vera se mudaron a Montreaux, Suiza, al menos en parte para estar cerca de Dimitri, quien estaba estudiando para hacer carrera en la ópera en Milán. Al principio lo consideraron una mudanza temporal, y se establecieron en el Hotel Palace de Montreaux, donde permanecieron durante el resto de sus vidas. Viviendo recluido, Nabokov continuó con la producción de sus originales novelas, incluyendo la singular Pálido fuego, y con la dirección de la traducción de su obra temprana del ruso al inglés.
La publicación de Gloria en 1971 completó el proceso de traducción de sus novelas rusas al inglés. Colaborando a menudo con su hijo Dimitri, Vladimir revisó y aumentó (aunque no siempre) sus primeras obras durante el proceso. La magistral sutileza lingüística de Nabokov le había permitido durante mucho tiempo componer traducciones literarias y académicas en ruso, inglés y francés. George Steiner resumió con admiración la filología de Nabokov: "... mientras que tantos exiliados se agarraron desesperadamente al artificio de su lengua nativa o quedaron en silencio, Nabokov se instaló en sucesivos idiomas como un potentado viajero."
Vladimir Nabokov murió el 2 de julio de 1977 en Montreaux, de una misteriosa dolencia pulmonar. Su legado de estimulante y aun lúdica ficción, densa, con exhuberancia creativa y un uso innovador del lenguaje, continúa gratificando y deslumbrando a los eruditos y a los lectores informales por igual. "El verdadero conflicto no se da entre los personajes de una novela, sino entre el autor y el lector", aseveró, "A largo plazo, no obstante, es sólo la satisfacción privada del autor lo que cuenta".
Esta biografía ha sido traducida por Settembrini, de la realizada por John Hamilton para Sociedad Internacional Vladimir Nabokov: http://www.libraries.psu.edu/iasweb/nabokov/bio.htm
Las imágenes de esta página son de Vladimir Nabokov: A Pictorial Biography, compilada y editada por Ellendra Proffer (Ann Arbor: Ardis Publishers, c1991).