Se muestran los artículos pertenecientes al tema Eso que llaman ciencia-ficción.

"Los holistas-pluralistas-behavoristas-fisicalistas manifestaron que, según las enseñanzas de la física, la regularidad en la naturaleza tenía únicamente un carácter estadístico. Igual que no se podía prever con una exactitud absoluta el camino de un electrón aislado, tampoco se sabía con certeza cómo se comportaría una patata aislada. La experiencia nos dice que el hombre peló millones de veces las patatas, pero era forzoso admitir la posibilidad de que en un caso entre millones, las patatas pelarían al hombre."
Viaje 25º de Ijon Tichy
Diarios de las estrellas
Stanislav Lem
Pd.- Recomiendo el relato: desternillante repaso a la ciencia y a la filosofía humanas. Simpático este Lem...
Hacer un blog es jugar a ser Horacio Oliveira en su celda del manicomio: se cuelgan artículos como quien clava chinchetas, y entonces se procede a enlazar piolines (hilos de colores) que cruzan la estancia pasando de chincheta en chincheta, para ir haciendo cada vez más tupida la telaraña.
Ejemplo: hemos hablado de los extraños teólogos de Lem, de sus drogas modificadoras de la conducta y de una sugerente cita de Zizek, y ahora viene Félix de Azúa y clava otra chincheta a la que podemos atar un nuevo puñado de piolines.
Habla Azúa de la realidad y la ficción, de su conflictiva relación en la literatura actual, y reflexiona sobre el papel de la publicidad:
¡Pues anda que la legalidad! ¿Quién puede condenar (o premiar) a alguien que lleve un psicotrópico en el cuerpo desde su nacimiento? Y sin embargo, ese fármaco lo llevamos ya todos inyectado en vena desde niños y se llama "publicidad y propaganda". Luego insiste en su lúcida ceguera: "Hoy es posible implantar un chip en un ratón y teledirigirlo. Obviamente, será posible hacer lo mismo con un ser humano. (...) ¿Cómo experimentará ese ser humano el control remoto? ¿Tendrá consciencia de que le controla una fuerza exterior? ¿Creerá ser él mismo el emisor de las órdenes? Me inclino por la segunda hipótesis, (...) se sentirá libre">>
Y aquí es donde abandono las ideas de Azúa (no dejéis de leerlas) para llevar el agua a mi molino, y atar un nuevo piolín que me lleve, por otro camino, de Zizek a Lem, y tiro porque me toca:
En el vigesimoprimer viaje de Ijon Tichy, aquel fraile teólogo termina hablando al viajero del estado terminal del proselitismo en el planeta. Sus habitantes han llegado a desarrollar técnicas que permiten el control mental del prójimo, de suerte que para inculcar la fe en los incrédulos, y los "veraderos" principios de la misma en sus oponentes, les basta con lavar los cerebros de estos y volver a rellenarlos con la fe verdadera. Salvación garantizada. Claro, el problema está en que con una "humanidad" salvada, ¿qué terreno quedaría para demostar la fe? La opción escogida por esos peculiares predicadores es no hacer nada. Esa es la única vía que encuentran para demostrar la firmeza de su fe.
¿Ciencia ficción? Lo que hace Stanislav Lem es teología ficción.
Estos polacos...
“Soy creyente- me dijo el padre Memnar-, y si mi fe está bien fundada, aquél en quien creo lo sabe aunque no le haga declaraciones oficiales. En el transcurso de las historia, el intelecto confeccionó varios modelos de Dios considerando cada uno de ellos como el único verdadero. Es un error, ya que el modelaje es codificación, y un misterio codificado deja de ser un misterio. Los dogmas parecen eternos sólo al comienzo del camino hacia las lejanías de la civilización. Primero Dios fue imaginado como un padre severo, luego como un pastor y cultivador, más tarde como un artista, lleno de amor por lo creado. Por tanto los hombres tuvieron que desempeñar sendos papeles de niños buenos, ovejitas obedientes y, finalmente, el de su claque, siempre entusiasta. Sin embargo, es infantilismo suponer que Dios hubiera creado para que su creación le amara de antemano por lo que habrá allá, si lo de aquí no es demasiado satisfactorio como si Él fuera un concertista que prepara un “bis” de vida eterna para después de la caída del telón de la terrenal, en pago de interminables porciones de ‘bravos’ rezados. Esta versión teatral de la Teodicea pertenece a nuestro pasado, ya remoto...”
Viaje vigésimoprimero de Ijon Tichy
Diarios de las estrellas.
STANISLAW LEM