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Contra-orden (Poética por la que me pronuncio ciertos días)
Esto es un poema.Aquí está permitido
fijar carteles,
tirar escombros, hacer aguas
y escribir frases como:
Marica el que lo lea,
Amo a Irma,
Muera el… (silencio),
Arena gratis,
Asesinos,
Etcétera.Esto es un poema.
Mantén sucia la estrofa. Escupe dentro.Responsable la tarde que no acaba,
el tedio de este día,
la indeformable estolidez del tiempo.
Ángel González
"Seres de nada y de tiniebla, nuestra impotencia y nuestra potencia están bien determinadas: no podemos procurarnos a voluntad ni la luz ni la vida; pero la naturaleza, al darnos unos párpados y una mano, ha puesto a nuestra disposición la noche y la muerte."
Chateaubriand
Memorias de ultratumba
Libro trigésimo octavo, capítulo 6
Ed. Acantilado, 2006





La referencia que hacía a la formalidad de Chateaubriand y la Recamier me trajo a la mente cierto poema de Benedetti (Los formales y el frío). Y entonces recordé cierta descripción que hace el viejo amigo de las montañas alpinas, en la que se le acaba yendo la mano hasta rozar ligeramente la frontera con lo cursi. Fue una palabra, lapislázuli, la que me recordó (casualmente) otro poema de Benedetti, que -éste sí- copio aquí porque me parece delicioso y un buen mal-ejemplo. Ustedes lo sigan con salud:
HOMBRE QUE MIRA LA LUNA
Es decir la miraba porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivocon su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázulicuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno culturalpero si los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ellahasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selenese fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivény libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.
Mario Benedetti
El carpe diem lunático del anterior mensaje me ha recordado cierta polémica (polemiquilla, más bien) que se ventiló en tiempos por esos foros de dios, acerca de los conocidos versos de Horacio de los que viene esa expresión:
Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. Vt melius quicquid erit pati!
Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum, sapias, uina liques et spatio breui
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit inuida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
Q. Horatii Flacci Carmina, I, XI
Una posible traducción es esta:
Saber no quieras, que el saberlo está vedado, el fin que a mi y a ti
Leucónoe, tiene predestinado los dioses, ni interrogues
los números babilonios. ¡Cuánto mejor será que nos resignemos
a cualquiera suerte! Ya sean muchos los inviernos que te reserva Júpiter,
ya el postrero sea éste que ahora quebranta el oleaje tirreno
contra los riscos de la opuesta orilla: sé cuerda, filtra tus vinos y
ajusta a corta vida la esperanza larga. Mientras hablamos, huye el envidioso tiempo.
Coge el día de hoy; no seas demasiado crédula en el día de mañana.
Quinto Horacio Flaco. Odas, I-XI. Versión de Lorenzo Riber. Aguilar: Madrid 1967
Y por aquí un breve resumen de la polémica y una amena explicación:
http://www.babab.com/no13/carpe_diem.htm
En fin, que no le dejan a uno ni siquiera ser un viejo verde...
Pero sí, ya lo dice el viejo Chateaubriand (cómo no): "[...] disponía de demasiado poco tiempo de vida como para perder este poco. Dice Horacio: Carpe diem, coge la flor del día. Consejo del placer a los veinte años, de la razón a mi edad." (Memorias de ultratumba, libro 36, cap. 10)
Vale.
La duquesa de Palliano
Crónicas Italianas
Stendhal