
“El aspecto de Filadelfia es monótono. En general, lo que se echa de menos en las ciudades protestantes de los Estados Unidos son las grandes obras arquitectónicas: la Reforma, joven aún y que no hace ningún sacrificio a la imaginación, raramente ha levantado esas cúpulas, esas naves aéreas, esas torres gemelas con que la antigua religión católica ha coronado Europa. Ningún monumento en Filadelfia, en Nueva York, en Boston, ni pirámide que sobrepase la mole de los muros y de los tejados: este nivel parejo que hace más triste la vista.“
Memorias de ultratumba
Chateaubriand
Libro VI, capítulo 7, pág. 179