El ajuste de cuentas al padre es uno de los tópicos de la literatura autobiográfica (Freud mediante). Y existe una figura paterna que parece pasar de unas obras a otras, como un fantasma, para dibujar esa figura autoritaria, taciturna, lejana, soberbia, despótica, cruel, que marca y traumatiza al narrador niño. Esta figura queda petrificada por la muerte, que fija al padre como una estatua que jalona el pasado del personaje. Así ocurre en las “Memorias de ultratumba”, desde cuyas primeras páginas el autor se ocupa con empeño de ese padre terrible. Pero hacia el comienzo del libro IV Chateaubriand refiere las palabras de otro personaje que ve el problema desde la orilla opuesta. La muerte ha invertido y pervertido el orden natural para llevarse al hijo, y dejar como testigo al padre (“el feroz mariscal de Montluc”), él mismo imagen de ese tirano que páginas antes acaba de retratar el autor, y que habla así de su propio hijo:
“Aquel pobre muchacho —decía— jamás vio en mí más que una apariencia fría y llena de desprecio; ha muerto creyendo que no he sabido ni amarlo ni estimarlo como se merecía. ¿Para qué disimulé el afecto particular que sentía por él en mi corazón? ¿No era él en realidad quien debía gozar íntegramente de mi cariño? Me reprimí y sufrí las penas del infierno por mantener esa vana máscara, y me perdí el placer de su conversación, y también su afecto, y el que él pudo llegar a sentir por mí no podía ser sino muy frío, pues jamás recibió de mí más que rudeza y un trato despótico.”
Memorias de ultratumba
Chateaubriand Ed. Acantilado, 2006
Libro IV, Cap. 6, p. 157

Autor: isabelbarcelo
Eso es lo malo: que nos lamentamos de cosas que ya no tienen remedio. ¿Por qué razón ese padre se impuso una máscara? Saludos cordiales.
Fecha: 02/03/2007 14:43.
Autor: Fuca
Pues acabaré comprando y leyendo las “Memorias de ultratumba” de Chateaubriand; acabo de leer el libro de Manguel, “Diario de lecturas” y también él las recomienda; el problema es el tiempo.
Una de las citas que Manguel selecciona de las memorias se refiere al peso de la felicidad. Chateaubriand dice que siempre ha salido fortalecido de la adversidad: “Si la felicidad me hubiera estrechado alguna vez en sus brazos, me habría asfixiado”.
Manguel también recomienda otras memorias, las “Memorias póstumas de Blas Cubas” de Joaquim Maria Machado de Assis. ¿Las conoces, Sett? ¿Las recomiendas?
Un abrazo.
Fecha: 04/03/2007 13:27.
Autor: Set
Dime a mí lo del tiempo, Fuca. Tengo varias estanterías atestadas de libros que quiero leer, y algunas más con libros que quiero releer... De hecho entre éstos hay un par de Manguel, casualmente.
El libro de Machado de Assis no lo conozco, pero lo buscaré.
Un abrazo.
Fecha: 05/03/2007 00:20.
Autor: vernon
Yo lo conozco, Fuca. Es extraordinario, como todo lo de Machado de Assis. Más que recomendado, y creo que te gustará mucho. Y también a Settembrini (por el tipo de humor de sus narradores).
Muchos besos.
Fecha: 09/03/2007 23:09.

Autor: Fuca
Gracias, Vernon, por la recomendación, leeré a Machado de Assis. Un abrazo.
Fecha: 10/03/2007 11:34.

Autor: Cordelia
Os seguí un tiempo en El Refugio pero después os perdí la pista. Os he vuelto a encontrar y estoy taaaan feliz de volver a leer vuestros nicks y vuestros comentarios, Fuca y Vernon, queridas!!!!!! Settembrini, ¿eras Ludovico? Si es que sí, creo que no me tuviste mucha simpatía pero no sabes cúaaaanto me alegro de leerte y si no lo eres da igual, me alegro igualmente de conocerte y voy a leer tu blog detenidamente, pues me ha parecido muy interesante.
Espero que todo os haya ido bien en este tiempo. Me ataca la nostalgia a menudo y os echo de menos.
Un abrazo enorme para todos!
Os dejo mi e mail por si os apetece escribirme, perdí todos los vuestros al cambiar de cuenta:
hbingen@hotmail.com
Besos
Fecha: 16/03/2007 20:49.
Autor: vernon
¡¡¡Cordelia!!!
Qué alegría verte. Cuánto tiempo.
Fuca se cortó el pelo, Ludovico se dejó barba y yo he subido algunos kilos, pero, básicamente, somos los mismos (ji, ji). No. Aquí estamos, Fuca y yo leyendo a Ludovico o, más bien, leyendo sus lecturas pausadas. La mayor parte de las veces da incluso pena intervenir. Es preciosa esta página, sí, y se está muy bien en ella. Es como un jardín. Se lee y se medita, sin prisas.
También anda por aquí Addison. Que, por cierto, también tiene una página muy buena.
Puf, mi querida Cordelia, la nostalgia nos agarra a todos de vez en cuando, o más que de vez en cuando. Yo nunca dejé de echar de menos tus comentarios espontáneos y alegres que me hacían sonreír.
En fin, qué alegría verte. Apunto tu mail.
Un besazo.
Fecha: 17/03/2007 22:10.
Autor: Settembrini
Perdonad mi tardanza. Es un placer teneros aquí. Besos a discreción. ;-)
Fecha: 24/03/2007 21:25.