Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2006.

Resumen

01/05/2006

Alephs (1)




Me acaban de instalar un par de inventos, pequeños alephs tecnológicos, que permiten contemplar fotografías aéreas (o tomadas desde un satélite) de diversos lugares del mundo. Cada foto fue tomada en un cierto instante, y algunas capturaron detalles intriganes, o al menos sugerentes. Podemos hacer un pequeño repaso.

http://earth.google.com/

Por ejemplo: ese barquito que escapa a toda velocidad de la ciudad de Como, surcando el lago; ese que para los románticos era el lugar más hermoso del mundo.

¿A qué vendrán esas prisas?

...

"El lago Como, creo yo, roza el límite del pintoresquismo permisible..."

Aldous Huxley
Más allá del golfo de México


Vale.

01/05/2006 21:56 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Italia Hay 1 comentario.

02/05/2006

Lamed Wufniks




Siguiendo con Borges:

"Los Lamed Wufniks

Hay en la tierra, y hubo siempre, treinta y seis hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. Si no fuera por ellos Dios aniquilaría al género humano. Son nuestros salvadores y no lo saben.
Esta mística creencia de los judíos ha sido expuesta por Max Brod.
La remota raíz puede buscarse en el capítulo dieciocho del Génesis, donde el Señor declara que no destruirá la ciudad de Sodoma, si en ella hubiere diez hombres justos.
Los árabes tienen un personaje análogo, los Kutb."

Del Libro de los seres imaginarios

02/05/2006 12:55 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Borges Hay 1 comentario.

Curioso Mann

En otro lugar discutía sobre Thomas Mann y su Aschenbach. Dejando aparte ese tema, o aplazándolo, dejo aquí cierta curiosidad que leí en un ensayito del gran novelista alemán:

«Un literato es, en pocas palabras, un inútil para cualquier actividad seria, un sujeto propenso al ensueño y la especulación, que no sólo no es útil, sino rebelde para con el Estado, y que ni siquiera tiene que poseer un entendimiento muy despejado, sino que puede ser tan lento y torpe como yo he sido siempre; aunque, eso sí, con alma infantil, inclinado al desorden, un cuentista sospechoso que no debería esperar de la sociedad -ni en realidad espera- más que un frío desdén. No obstante, la verdad es que la sociedad concede a esta clase de personas la posibilidad de alcanzar grandes honores y vivir espléndidamente.

»Yo no lo critico. Al fin y al cabo, me beneficia. Sin embargo, es contrario al orden. Esto tiene que fomentar el vicio y ser un amargo trago para la virtud.»

Thomas Mann, Sobre mí mismo


02/05/2006 12:58 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Mann Hay 1 comentario.

05/05/2006

Federico Sánchez Ferlosio






05/05/2006 20:37 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Ferlosio No hay comentarios. Comentar.

06/05/2006

En el Jardín de la Luna

"DE LAS COSAS QUE HABÍA EN EL JARDÍN DE LA LUNA, DONDE CASI TODO ERA COMO PLATA
El jardín de la casa tenía dos partes: la del sol y la de la luna. La primera estaba delante de la fachada, al mediodía. La otra, en la cara de levante, adonde daba la ventanita de Alfanhuí. A Alfanhuí le gustaba más la de la luna porque tenía la piel blanca como su luz. Las noches de luna se sentaba en el dintel de la ventana y miraba el jardín.
El jardín tenía un castaño y un olivo plateado, con su tronco musculoso, en el que vivían dos roedores blancos que tenían los ojos de luz y siempre se andaban escondiendo como las ardillas. Por la noche se veían sus ojillos aparecer y desaparecer. Era como los anuncios luminosos de las ciudades: primero una lucecita; luego dos, tres, cuatro. Tres, dos, una y desaparecía. Luego, las cuatro lucecitas de un golpe, en otra parte del olivo. Y así toda la noche, sin que nada se oyera. Alfanhuí solía quedarse contemplando el jardín y el juego de los roedores hasta que la luna se ponía.
También había en el jardín un hito de piedra blanca con una argolla y una cadena negra que arrastraba por el suelo. En medio, había un pequeño estanque redondo con un surtidor, cuya varita de agua subía y se agitaba tan solo en las noches de tormenta cálida y seca, y mataba las libélulas y los insectos que el viento traía de los ríos y los lagos que había secado Y al agitarse la superficie del estanque, en pequeñas olitas, afloraba el brillo de las arenas de plata que yacían en el fondo. También estaba enterrada la criada en un rincón de aquel jardín. Al fondo había un muro alto y un invernadero de flores que estaba abandonado y tenía los cristales llenos de polvo. Dentro del invernadero nacía la mala hierba y vivía una culebra de plata, que salía a tomar la luna en un claro del jardín. A Alfanhuí le gustaba mucho esta culebra y tenía ganas de capturarla.
Alfanhuí sabía que la plata y el oro eran dos cosas casadas, como las naranjas y los limones, y se le ocurrió prepararse tres anillitos de oro, un poco más anchos que el vientre de la culebra. Ató de cada anillo un largo bramante y esperó a la luna llena.
Un día, al oscurecer, colocó los anillos: el primero, en el agujero por donde la culebra salía; el segundo, un poco más adelante, y el tercero, en medio del claro, donde la culebra tomaba la luna. Alfanhuí se apostó cauteloso junto a la ventana, con los tres bramantes en la mano, por dentro de su habitación, y esperó. Levantóse del horizonte una gran luna roja que se fue blanqueando conforme subía. Alfanhuí estaba inmóvil. Cuando la luna se hizo blanca del todo asomó la culebra su cabeza y ensartó el primer anillo.Luego fue saliendo poco a poco, mirando a todas partes, con la cabecita alta y silbando en su lengua de dos puntas. Alfanhuí seguía inmóvil. Al principio resbalaba por dentro del anillo y no lo movía, pero cuando hizo la primera curva de ese con su cuerpo, se lo llevó prendido a la mitad de su vientre. Alfanhuí no respiraba. En la curva siguiente ensartó la culebra el segundo anillo y lo arrastró consigo como el primero. Ensartó, por fin, el tercer anillo. Alfanhuí miraba inmóvil y tenía los tres hilos, desde la ventana. La culebra se paró, y los tres anillos enhebrados en su cuerpo, se juntaron a la mitad de su vientre. Al tocarse, se estrecharon y la apretaron, como abrazándola, por la cintura, y la culebra quedó presa. Alfanhuí tiró lentamente de los tres hilos y la arrastró hasta la ventana. La culebra de plata se adormecía sensualmente, al abrazo de los tres anillitos de oro. Alfanhuí la enroscó en una caja redonda de cristal, sin quitarle los tres anillos, y la culebra quedó en letargo, rígida y brillante como plata metálica. Tenía el cuerpo todo de escamas diminutas, que sonaban cuando Alfanhuí le pasaba la uña a contrapelo: "¡Drinn..! ¡Drinn..!"
Alfanhuí desató los tres hilos de seda y cerró la caja de cristal. La luna que entraba por la ventanita entreabierta daba en el rostro de Alfanhuí. Éste miró la culebra de plata en sus manos y sonrió. Luego guardo la caja en lo oscuro y se acostó."

Alfanhuí
Rafael (?) Sánchez Ferlosio

 
06/05/2006 19:40 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Ferlosio No hay comentarios. Comentar.

07/05/2006

Vario o El olvido




Entre los Cuentos morales de Leopoldo Alas Clarín, tenemos el titulado Vario. Dejo aquí un fragmento: 

"Lucio Vario, ¿por qué trabajas en vano? Trabajas para la muerte, trabajas para el olvido. Deja el arte, deja la vida, muere. Oye tu destino, el de tu alma, el de tus versos... Serás olvidado, se perderán tus libros. Tu suerte será la de tantos otros genios sublimes de esto que llamará pronto la antigüedad, el mundo. Dentro de poco un sabio pedante pretenderá saber todo lo que supo y pensó y soñó la antigüedad clásica. Llamarán lo clásico a lo escogido por la suerte para salvarlo del naufragio universal... por algún tiempo. Tú no serás grande para la posteridad porque se pederán tus obras; los ratones, la humedad, la barbarie de los siglos, y otros cien elementos semejantes, serán tus críticos, tus Zoilos, acabarán contigo, y la pereza del mundo tendrá un gran pretexto para no admirarte: no conocerte. En vano hoy la fama lleva tu nombre a las nubes; en vano Virgilio te admira, y lo dice; su testimonio se atribuirá a la amistad y a la dulzura; en vano Horacio hablará de tu vuelo aquilino en la región de la poesía épica; los pedantes del porvenir dirán que alabándote a ti alababan a Augusto, de quien fuiste el cantor cortesano; en vano vendrá dentro de poco un hombre severo, leal, noble, que se llamará Tácito, y elogiará tu famoso Thyestes; la posteridad no creerá en ti, no sabrá de ti. Perteneces al naufragio. Como tú, cientos y cientos de ingenios ilustres de esta tierra griega que buscas y de esta tierra itálica que dejas perecerán por el fuego, por la dispersión, por el polvo, por la sangre, por la barbarie y la ruina... y por la descomposición de la materia... Llegarán tiempos de escasez para el papiro egipcio, las membranas serán caras, faltará superficie duradera en que escribir; y sobre las mismas páginas que contengan las lecciones de vuestra sabiduría, vuestros ideales, vuestros sueños, vendrán otros hombres a escribir otra ciencia y otros errores, otros sueños, otras supersticiones, otras esperanzas, otros lamentos. Con tu tragedia de Thyestes naufragarán las tragedias de los trescientos cincuenta trágicos griegos, y la humanidad dirá que sólo hubo tres grandes trágicos en Grecia, los que se salvaron; pero aun de éstos perecerá casi todo. De los seiscientos historiadores helénicos, quedarán bien pocos. Y en tu tierra la misma suerte. Contigo perecerán Galo, Polión, Calvo y los venerables antecesores Ennio, Mevio, y Cinna, y Varron de Nasrbona... y todo el coro de la tragedia latina... Todavía ayer en Roma contemplabas el Tabulario con envidia... ¡Los archivos! ¡Ellos perecerán! Serán polvo, después del aire, nada. Visitaste el vicus sandalarius, refugio de libros nuevos y viejos... El Vicus y los libros serán ruina, polvo, viento. En vano habrá sido el afán de Pomponio Ático por acaparar copias y ediciones... En vano crecerá este prurito de almacenar volúmenes; Sanmonico Sereno; ¡cuán ufano se mostrará con su biblioteca de sesenta y dos mil tomos! Roma llegará a tener veintinueve bibliotecas públicas.... Un poco de polvo del desierto que se detiene un punto a engañar a la vanidad y a la curiosidad humana en forma caprichosa; seguirá soplando el viento del olvido, y el polvo voverá a cruzar el desierto... Vario, adelántate a la muerte, sé tú el olvido. No escribas, muere."


Curiosamente, Lucio Vario reaparece, años después, en las páginas de La muerte de Virgilio, del gran Hermann Broch, donde discute con éste para disuadirlo de su intención de quemar la Eneida:

"Sí, se reía [Virgilio]...y hasta se avergonzaba de esta risa a costa del embarazo de Lucio, sin preocuparse de que éste había querido realmente defender el eterno valor de la Eneida y por eso mismo había que volver a la seriedad:

-Homero fue el heraldo de los dioses; perdura corno la realidad de ellos. Sin amargura por las risas que le habían dedicado, Lucio repuso:

-Y tú eres el heraldo de Roma, perduras corno la realidad de Roma; perduras mientras Roma exista.... eternamente.

¿Eternamente? Él sentía el anillo en su dedo, sentía su cuerpo, sentía lo pasado.

-No -dijo-, nada terreno es eterno, Roma tampoco.

-Tú mismo has elevado a Roma a lo divino.

Era así y no era así. ¿De qué hablaba Lucio? ¿no era esto como una sobremesa en casa de Mecenas, deslizándose sobre la realidad, tocándola ya apenas? Cercado de tinieblas, dijo:

-En lo terreno nada se torna divino; he embellecido a Roma y mi obra no tiene más valor que las estatuas en los jardines de Mecenas... Roma no vive por la gracia de los artistas... Las obras de arte son demolidas, la Eneida quemada..."


(Por cierto, dejo aquí también un enlace a cierto texto interesantísimo de la catedrática Mª Dolores de Asís.)

Vale.

07/05/2006 23:26 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Broch Hay 1 comentario.

09/05/2006

La rosa de los Vientos

 


 “Cronstadt dijo que lo de humillar como finalidad suprema le parecía una mala política; que, en todo caso, basta siempre con vencer, pero que cualquier humillación será el germen de guerras futuras cuyo final no está tan claro como éste.”

La rosa de los Vientos
Gonzalo Torrente Ballester

 

09/05/2006 00:29 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Torrente Ballester No hay comentarios. Comentar.

Himnos

 


”Nos rodeaba un susurro ancho y tenue, que abarcaba la extensión de la explanada: se amortiguó conforme el sol se aproximaba al horizonte; al rozarlo sólo se oyó el aleteo de alguna gaviota, seguramente no advertida, o encargada acaso por el Gran Maestre de los Grandes Espectáculos Cósmicos de resaltar con su aleteo el silencio. Ni un solo niño lloró. El horizonte recibía ya el sol, y cierta mezcla de rojos, oros y azules, con rosas fugitivos, se fraguó allá a lo lejos. El sol repetía en las olas sus últimas suntuosidades, que se alargaban, temblando con el ritmo vesperal del Universo. El corazón de mi pueblo se movía también y quizá hayan dejado de respirar en el momento último de la vida del sol aquella tarde, al hundirse los oros y no quedar más que el rojo flotando sobre las olas y el aire. Entonces, empezaron a cantar esa canción que, a falta de otro himno, canta mi pueblo cuando se reúne:

Allende el sol, allende las tinieblas,
Desde la mar nos llaman voces libres.
 
Habla de navegaciones, de tierras ignoradas, de flores anchas, de mujeres oscuras. Hay quien la tiene por canción de marineros borrachos y la desdeña. Quizá lo sea, pero no conviene olvidar que mi país lo fue de navegantes y que en todas las tierras bañadas por la mar dejaron señal de su ebriedad y, a veces, de su simiente. También el himno lo recuerda, y admito que no sea serio. Pero olvidarlo aquí me dejaría en los labios ese sabor amargo del que se calla la verdad porque no la juzgan decente.”


La rosa de los vientos

Gonzalo Torrente Ballester

 

09/05/2006 00:41 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Torrente Ballester No hay comentarios. Comentar.

11/05/2006

Lucrecia Borgia, ¿poetisa?



“¿Sabías tú que entre los poetas españoles debe tener lugar una duquesa de Ferrara? Pues sepas que doña Lucrecia Borja, mujer de Alfonso de Este, duque de Ferrara, escribía versos castellanos, y yo he visto algunos en los manuscritos de la Ambrosiana. Entre éstos hay varias colecciones de cartas originales de sujetos ilustres, como de San Francisco de Borja, San Francisco de Sales, San Andrés Avelino y muchos otros. Una de estas colecciones es de cartas del cardenal Bembo, y entre éstas lo más precioso es su correspondencia epistolar con la duquesa de Ferrara, doña Lucrecia Borja, con la cual había contraído amistad literaria las veces que estuvo en Ferrara, adonde iba frecuentemente a fines del siglo XV y a principios del XVI. Las cartas de Bembo prueban la estima y veneración que profesaba a las perfecciones del espíritu de aquella ilustre princesa, y el cuidado de conservar tan encarecidamente una trenza de sus rubios cabellos, que se ve aún como preciosa reliquia en medio de sus cartas, puede mostrar que miraba también con algún afecto las gracias de su cuerpo. Entre estas cartas hay algunas de la misma duquesa, y unos versos castellanos de que te quiero dar una muestra:

Yo pienso si me muriese
Y de mis males finase
Desear
Tan grande amor feneciese
Que todo el mundo quedase
Sin amar.
Mas esto considerando
Mi tarde morir es luego
Tanto bueno
Que debo razón cesando
Gloria sentir en el fuego
Donde peno.

En la misma hoja de papel está escrito por detrás: “LVCRETIAE BORGIAE MANVS. Octavo Kal. Jun. MDIII. Ferrariae.” Más versos aun hay del mismo Bembo, todos del mismo estilo conceptuoso y afectado. He aquí una muestra:

Tan vivo es mi padecer
Y tan muerto mi esperar
Que ni lo un puede prender
Ni lo otro quiere dexar.

Al fin de éstos y de otros muchos versos está escrito: Versi spagnuoli del Bembo. Tienes aquí dos escritos de poesía castellana que tal vez ahí no se conocen.”

Cartas familiares del abate D. Juan Andrés a su hermano D. Carlos Andrés, dándole noticia del viage que hizo a varias ciudades de Italia en el año 1791, publicadas por el mismo D. Carlos. Tomo IV. 1793

En Cartas Familiares (Viaje de Italia), vol. II. Juan Andrés. Ed. Verbum, 2004

.....


Bueno, disculparemos el pequeño error del bienintencionado abate Andrés, pero, efectivamente, Lucrecia Borgia se dedicaba más a los amoríos que a los versos. Lo que hizo la buena señora fue fusilar una copla de Lope de Estúñiga, a lo cual respondió il Bembo jugando al mismo juego de amantes poetisos -el que esté libre de culpa etc.- copiando parte de un cancionero castellano y anotando algunos versos propios. En fin...

Los amores, ya se sabe.


Vale.

11/05/2006 21:25 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Borgia Hay 3 comentarios.

12/05/2006

Leonardo retocado

 


“Una de las más famosas iglesias de Milán es Santa María de las Gracias, de los padres dominicos. El excelente cuadro de Tiziano, que representa la coronación de espinas del Salvador, y que es uno de los estimados de su inmortal pincel, basta para hacer célebre aquel lugar. Pero aún tal vez llama más la atención de los forasteros el famoso cuadro de la Cena de Leonardo de Vinci, que se ve en aquel refitorio. Yo había visto varias copias, y he visto después algunas otras de aquel celebrado cuadro, y no me habían hecho formar de él el concepto en que oía estar tenido generalmente de todos; pero al verlo, aunque realmente muy deteriorado del tiempo, de la humedad, de las roturas, de las renovaciones, de los retoques, de los emplastos, y de casi todos los males que puede padecer una pintura, me hizo grande impresión la distribución de las figuras en tantos grupos tan naturales y bien dispuestos, la vivacidad y expresión de los movimientos y rostros de cada una de las figuras, la naturalidad de la mesa, del cuadro, de todos los concurrentes , y generalmente la composición de todo el cuadro, y la armonía de todas sus partes me tuvieron mucho tiempo embelesado y atónito; si bien al observar más atentamente tres figuras, que me dijeron ser las únicas que se conservan según la pintura de Leonardo, y parangonarlas con las demás, no podía menos de alterarse la sangre por la temeridad de los que se atrevieron a poner la mano en aquella preciosa labor.”

Cartas familiares del abate D. Juan Andrés a su hermano D. Carlos Andrés, dándole noticia del viage que hizo a varias ciudades de Italia en el año 1791, publicadas por el mismo D. Carlos. Tomo IV. 1793

En Cartas Familiares (Viaje de Italia), vol. II. Juan Andrés. Ed. Verbum, 2004

12/05/2006 00:50 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Leonardo No hay comentarios. Comentar.

13/05/2006

Unamunear



"El vivir, como yo vivo, en una antigua y retirada capital de provincia, apartado de las grandes vías de comunicación y donde es relativamente fácil aislarse, metiéndose en casa, tiene sin duda sus inconvenientes, pero creo que sus ventajas son mayores aún. Nunca le falta a uno la media docena de amigos con quienes departir; en buenos días de vacaciones están el campo, la sierra, el encinar, y hay luego los chismes de la ciudad y las cosas del Ayuntamiento. Y francamente, vale más hablar de ellas que no de los  problemas nacionales e internacionales, sobre todo cuando éstos apestan. Y queda en todo caso, y más en estos días cortos, destemplados y lluviosos del otoño, el meterse en casa a vivir con los propios hijos y con los muertos. Con los grandes muertos; con los genios de la humanidad. Y así hago ahora. Leo a Tucídides, leo a Tácito, para no enterarme de lo que está pasando en Europa. [...]

El buen lector debe leer a la vez tres, cuatro o cinco libros, descansando de cada uno en la lectura de los otros. Así estos días, a la vez que leo a Jenofonte, a Tácito, una historia de la religión cristiana, alemana, un libro portugiués, un libro de historia del gran historiador norteamericano Parkman, he leído y releído a Flaubert."

Miguel de Unamuno
del ensayo Leyendo a Flaubert
Contra esto y aquello. Colección Austral. Espasa-Calpe. Madrid. 6ª ed. 1969.

13/05/2006 13:17 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Unamuno Hay 1 comentario.

Cansinos



Me contaba hace un tiempo cierto amigo la siguiente anécdota:

"Cuenta Borges que Cansinos, que navego toda su vida en una digna penuria económica, tenía su casa repleta de volúmenes en todas las lenguas imaginables, pero carecía de estanterías para apilarlos. A un lado y a otro, sorteando columnas enteras de libros que llegaban hasta el techo como en uno de esos laberintos borgianos, pasaban de una habitación a otra, o llegaban al escritorio de Cansinos (primero en la calle de la Morería, después, con la ayuda de los amigos, en Menéndez Pelayo.) [...]"


Pero ahora quería recordar otra que, según creo, relata el propio Cansinos Assens en su "Novela de un literato". Yo la saqué de otro libro, del que he perdido la referencia. De todas formas, aquí os dejo la historieta (de una incorrección política atroz, valga esta advertencia para retinas sensibles):


"La autobiografía de Rafael Cansinos-Asséns tiene un gran interés, tanto literario, como histórico, como anecdótico. La biografía de este escritor olvidado se sitúa en la época de la edad de plata de la literatura española, del Madrid bohemio y del modernismo, en la que sobresalían escritores como Gómez de la Serna, Valle-Inclán o los hermanos Machado. La anécdota que voy a contar a continuación pertenece a esta gran obra, y tiene como protagonistas a éstos últimos y a uno de los más extravagantes difusores del modernismo en España: Francisco Villaespesa.

Cuenta Cansinos-Asséns, que en una ocasión, estando en casa de Antonio y Manuel Machado un muchacho, un tal Pinedo (Pinedito lo llamaban), que quería ser poeta e intelectual, los dos hermanos, Antonio de Zayas y Francisco Villaespesa, que también estaba allí, le hicieron creer que para ser un auténtico literato había que ser homosexual (cito textualmente):

-Sí –le decía muy serio Manuel Machado-, todos los genios han sido invertidos. No tiene usted más que ver..., Shakespeare, Oscar Wilde, Pierre Louys, y ahora, entre nosotros, Benavente...

Pinedito movía la cabeza:

-¿Hombre, Shakespeare?...

-¡Claro! ¿No ha leído usted los sonetos a lord Pembroke? (...)

Además de homosexual, todo artista e intelectual debía ser un delincuente y haber cometido por lo menos un crimen (de nuevo parafraseo a Cansinos):

-Sí –insistía Villaespesa-, para ser genial hay que ser invertido y también asesino. ¿No ha leído usted la biografía de Benvenuto Cellini?...

-¿Ni la obra de De Quincey, Del asesinato considerado como una de las bellas artes? –interroga Zayas.

-¡Hombre, hombre! ¡Asesinos también!...

-¡Claro! El artista es amoral... Yo, aquí donde usted me ve, he matado a una vieja... Y Antonio Machado ha estado en presidio por haber falsificado una letra... Aún le queda al andar el resabio del grillete..., ¿verdad, Antonio?

Antonio, muy serio, asentía sin dejar de afeitarse.

(...)

-El genio es la anormalidad –dogmatizaba Antonio de Zayas-. Sólo las medianías son normales... Pero por ser genial, bien vale la pena ser homosexual y hasta asesino.

-Entonces... –decía Pinedito con cómica resignación...

-¡Bravo! –gritaban todos-. Usted será genial, Pinedito."


13/05/2006 13:59 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Cansinos No hay comentarios. Comentar.

14/05/2006

Fuentes romanas

 




Preparando mi viaje a Italia, recuerdo el último que hice a la vecchia Roma, a las ruinas del foro y al canto de nuestro Quevedo (1580-1645):


Buscas en Roma a Roma, ¡oh peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas
y tumba de sí propio el Aventino.

Yace, donde reinaba, el Palatino;
y limadas del tiempo las medallas
más se muestran destrozo a las batallas
de las edades que blasón latino.

Sólo el Tibre quedó, cuya corriente
si ciudad la regó, ya sepultura
la llora con funesto son doliente.

¡Oh Roma! En tu grandeza, en tu hermosura,
huyó lo que era firme y solamente
lo fugitivo permanece y dura.



Y recuerdo también la referencia, que conocí gracias a la edición de James O. Crosby (Cátedra) de la antología quevedesca, a cierto autor francés de quien nuestro paisano tomó quizá no pocas cosas:


Nouveau venu, qui cherches Rome en Rome
Et rien de Rome n'apperçois,
Ces vieux palais, ces vieux arcz que tu vois,
Et ces vieux murs, c'est ce que Rome on nomme.

 Voy quel orgueil, quelle ruine: et comme
Celle qui mist le monde sous ses loix,
Pour donter tout, se donta quelquefois,
Et devint proye au temps, qui tout consomme.

 Rome de Rome est le seul monument,
Et Rome Rome a vaincu seulement.
Le Tybre seul, qui vers la mer s'enfuit,

 Reste de Rome. O mondaine inconstance!
Ce qui est ferme, est par le temps destruit,
Et ce qui fuit, au temps fait resistence.


Joachim du Bellay (1522-1560)



Y ahora, gracias a un interesante artículo de Jordi Pardo Pastor, que encontramos en la Red, me entero de que...

"Aunque si afilamos un tanto nuestro juicio, podemos desvelar un nuevo parangón intertextual un tanto más alejado en el continuum temporis al soneto de Du Bellay: se me antoja que estos dos sonetos beben de una fuente anterior, de un epigrama latino de Janus Vitalis que recogeré para abrir un poco más el abanico comparativo: 


 De Roma

Qui Roman in media quaeris novus advena Roma,
et Romae in Roma nil reperis media,
aspice murorum, praeruptaque saxa,
obruptaque ingenti vasta theatra situ.
Haec sunt Roma: viden velut ipsa cadavera tantaae
urbis adhuc mundum, nixa est se vincere: vicit,
a se non victumne quid in orbe foret.
Nunc eadem in victa Roma illa sepulta est?
Atque eadem victrix, victaque Roma fuit.
Albula Romani restat nunc nominis index,
qui etiam rapidis fertur in aequor aquis.
Disce hinc possit Fortuna: immota labascunt,
et quae perpetuo sunt agitata manent."



Y en esta otra curiosa página web, alguien propone un interesante juego de traducciones, donde se mezclan Du Bellay, Don Francisco, Ezra Pound, Spenser, Lowell, rusos, etc., bajo este epígrafe de Czeslaw Milosz:


"At the turn of the sixteenth and seventeenth century, a Frenchman was able to read a poem on the ruins of Rome signed by Joachim du Bellay; a Pole knew the same poem as the work of Mikołaj Sęp-Szarzyński; a Spaniard, as the work of Francisco Quevedo; while the true author, whom the others adapted without scruple, was a little-known Latin humanist, Ianus [Janus] Vitalis of Palermo."

(P. 10 in “Starting from my Europe”, by Czeslaw Milosz (in The Witness of Poetry, Harvard, 1983, Norton Lectures,  pp 1-21.)



Y ahora, habiendo hecho honor al refrán con creces (y habiendo encadenado tres haches tan rotundas), me voy a acostar.


Vale.


...

Pd.- Añado esta postdata a mi mensaje, porque justo cuando me iba a acostar ha emergido del maremágnum que a estas alturas es mi memoria, un punzante recuerdo que no hacía más que zumbar: "¡Monterroso! ¡Monterroso! ¡Monterroso!". Gracias a Gates, san Google me ha respondido con más generosidad de la acostumbrada, ofreciéndome este enlace a otro remoto punto de la blogsfera, que viene a cerrar el círculo y hacer volar un castillo de fuegos artificiales como sólo el gran guatemalteco (*), pirotécnico del lenguaje, sabe armar:


http://eduardoallende.blogspot.com/2005/08/janus-vitalis.html


Y dice Allende que dice Monterroso: "Para terminar, pues por ahora no quiero seguir anotando coincidencias…, coincidencias que sin duda vendrán solas como siempre que uno lee más de cinco libros al mismo tiempo…"

Cinco libros a un tiempo, como Unamuno.

Piolines, piolines, piolines.


Decididamente, me encanta este invento.

14/05/2006 00:50 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Italia Hay 2 comentarios.

15/05/2006

Utilidades de la lectura




"La capacidad de leer era tan poderosa, tal vez incluso mágica, que podía salvar del patíbulo a un condenado. Por ejemplo, en Inglaterra, al ratero que era capaz de leer una frase de la Biblia 'sólo' le marcaban los pulgares; el que no sabía leer corría distinta suerte.

'El mentado Paul lee: que lo marquéis con hierro; el mentado William no sabe leer: que lo ahorquen.'

Estas palabras proceden del texto de la sentencia de dos hombres condenados en 1613 por haber robado la casa del conde de Sussex."

de La desaparición de la niñez
Neil Postman

15/05/2006 00:52 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Lectura Hay 4 comentarios.

Cita dantesca




Siguiendo con el juego de tender piolines, nos encontramos con uno interesante que lleva de don Federico Sánchez Ferlosio a don Miguel de Unamuno, pasando por un tercero y por el Dante.

"Cuenta Ferlosio en uno de sus artículos periodísticos la historia de un profesor de literatura que había sacrificado toda su vida (y la de su familia) al estudio de la obra de Dante. Llegada la hora de su muerte, reunió a su mujer y a sus hijos en torno al lecho del que ya no habría de levantarse. "Queridos míos no quiero morir sin revelaros un secreto: ¡Me carga el Dante!", les dijo. Fueron sus últimas palabras."
 

Bueno, si preguntamos por esta frase a San Google, nos la relaciona con los más diversos autores, principalmente con cierto anónimo italiano o, incluso, con el mismísimo Lope de Vega. En realidad el autor de la misma es más cercano (en el tiempo), tal y como don Miguel atestigua:


"Aquí, en España, hizo fortuna no hace muchos años una frase brutal atribuida a Ventura de la Vega, el argentino españolizado, de quien se dice que a la hora de la muerte, reuniendo a sus hijos, les dijo que iba a descargarse de un peso que le había abrumado toda la vida, de un secreto hasta entonces inconfesado. Y añadió: “¡Hijos míos, me carga el Dante!”. Sólo que en vez del verbo cargar –que aquí, en España, es tolerable en tal respecto- empleó otro mucho más enérgico, pero tan brutal que no puedo yo estamparlo aquí por ser uno de los que nunca se ven escrito, aunque brote de las bocas con lamentable frecuencia. Y esta tremenda frase de Ventura de la Vega tuvo eco e hizo fortuna, por responder a un deplorable estado de la conciencia nacional. Sí, a las gentes de letras en España, por lo común, les carga el Dante; el Dante y todos los que como él son altos y hondos les resultan unos lateros."

Miguel de Unamuno
del ensayo Literatura y literatos
Contra esto y aquello. Colección Austral. Espasa-Calpe. Madrid. 6ª ed. 1969.


15/05/2006 17:28 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Unamuno No hay comentarios. Comentar.

16/05/2006

Un Henry Ford ilustrado




Cuenta don Juan Andrés, acerca del Milán ilustrado, lo siguiente:

“Te hablaré en lugar de éstos de otro, que aunque tal vez pensado por fines políticos y de propio interés, no deja de ser útil al público, y contribuir a la educación y al provecho de los pobres, y por ello puede de algún modo entrar entre los piadosos. Cuando por las nuevas disposiciones del emperador José II quedó vacío el antiguo esgástulo, pensó un fabricante de Como en aprovecharlo, y lo obtuvo del gobierno para establecer allí sus fábricas según el método que había ideado. En él mantiene siempre en ejercicio unos cuarenta telares de ropas de seda, y algunos otros ociosos ahora, que tal vez con el tiempo podrá emplearlos. Para trabajar en estos telares y en algunas otras obras análogas, mantiene niños y niñas, que si mal no me acuerdo eran más de cuarenta los niños, y las niñas cerca de ochenta. Éstas tienen sus directoras y maestras, y dormitorios grandes y con mucha limpieza; como también tienen los suyos aparte los niños, y sólo se juntan para algunos ejercicios de religión, y alguna rara vez para alguna labor. Las ventajas que consiguen los niños y niñas son alojamiento y mantenimiento, aprender un arte u oficio, y lograr educación cristiana y civil. Los gastos del dueño de la fábrica son grandes, como podrás figurarte, en camas, víveres y tantas cosas que lleva consigo el mantenimiento de dos comunidades semejantes. Con todo, como él me decía, no faltan ventajas que los compensen: las manos de tantas personas dirigidas y gobernadas a su modo, el ahorro de tiempo de éstas, no teniendo que perderlo en ir y volver a sus casas y desviarse del trabajo, la facilidad y comodidad de aprovechar todos los días por lluviosos y malos que sean, y varias otras que la experiencia le enseña, le compensaban abundantemente los gastos, cuidados, fatigas y penas que lleva consigo un establecimiento semejante, y se daba por muy contento, y esperaba que de día en día fuese prosperando más y más, y produjese mayor ganancia a su fábrica y más provecho al público. ¡El señor le bendiga y dé todo cumplimiento a sus deseos! Cuanto contribuye a educar y emplear el pueblo bajo, y a librarlo de la mendiguez y ociosidad, jamás se podrá alabar como merece: la mendicidad proviene casi siempre de la falta de educación, de la flojedad, poltronería, desaplicación y pereza en los primeros años, y a veces también del desamparo y falta de auxilio y medios en los que tal ve se hubieran aplicado a aprender algún oficio para ganarse el pan y vivir honradamente sin envilecerse a pordiosear.” 

No aclara don Juán cómo se organizaba la alimentación de semejante tropa. Sospecho que se comían a los que no podían resistir hasta el final de la jornada... Pero bueno, hay que reconocer que, al margen de lo acertado de los elogios a este Henry Ford ilustrado, no deja de soltar don Juan Andrés alguna perla de las suyas:

“Y quien asista y dé medios para esta educación de la gente pobre merece más elogios, premios y estatuas que tantos políticos y militares que no tienen otro mérito que el de haber saqueado los pueblos, haber muerto millares de hombres y haber deshonrado a la humanidad. “


Cartas familiares del abate D. Juan Andrés a su hermano D. Carlos Andrés, dándole noticia del viage que hizo a varias ciudades de Italia en el año 1791, publicadas por el mismo D. Carlos. Tomo IV. 1793

En Cartas Familiares (Viaje de Italia), vol. II. Juan Andrés. Ed. Verbum, 2004


16/05/2006 00:41 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Italia No hay comentarios. Comentar.

18/05/2006

Venecia (1)




"En medio de un vasto lago, batida de las olas de la mar, se levanta entre las aguas una grande y soberbia ciudad, llena de elegantes cúpulas, altas torres, magníficos templos, grandiosos palacios, y muchos y suntuosos edificios. Una gran multitud de varias y bien pobladas islas, esparcidas por todos sus contornos, sirven de noble corona a esta soberana reina de aquellos mares. De cualquier parte que se vaya no se puede llegar a ella sino por agua, y desde lejos se le ve ya torrear y levantar su real cabeza; se van costeando amenas y deliciosas islas, y desde luego se empieza a asombrar y encantar el forastero que la contempla. Sin fosos ni contrafosos, sin muros ni antemurales, sin puentes levadizos, sin puertas ni soldados, sin guardias ni centinelas, sin aparato militar, y sin alguna pompa exterior de las que suelen impedir el ingreso de otras ciudades, se entra por todas partes tranquila y libremente en Venecia, como en un templo y asilo de la paz y libertad."

Cartas familiares del abate D. Juan Andrés a su hermano D. Carlos Andrés, dándole noticia del viage que hizo a varias ciudades de Italia en el año 1791, publicadas por el mismo D. Carlos.

En Cartas Familiares (Viaje de Italia), vol. II. Juan Andrés. Ed. Verbum, 2004


18/05/2006 00:38 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Venecia No hay comentarios. Comentar.

Ausencias y presencias

 

 

 

18/05/2006 20:58 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Rembrandt Hay 3 comentarios.

19/05/2006

Una señora estupenda (y un viejo rapsoda)




Mi -a estas alturas- viejo amigo don Juan Andrés (¡y dale!) me da noticia de cierto atractivo personaje de quien lo desconocía todo, todo. Se trata de la poetisa dieciochesca Teresa Bandettini, portadora del imposible seudónimo "Amarilli Etrusca". Mujer de mala vida, que "lee a Dante entre bambalinas", y termina siendo poetisa, dramaturga e "improvisadora", en los prestigiosos salones ilustrados, donde se codea con la élite de las universidades italianas, la aristocracia leída e incluso no pocos clérigos letrados (que los hubo). Hable don Juan Andrés:


“Allí ha improvisado, como dicen aquí, las dos veces que lo ha hecho la famosa poetisa Bandettini, y ha transformado en Arcadia la casa del ministro de España, concurriendo todo a dar a éste mayor nombre, y hacer conocer su gusto y afición a las cosas literarias. Te he nombrado esta poetisa, porque aunque aquí el arte de improvisar es cosa bastante común, ésta por sus conocimientos más extensos y por la mayor perfección de su poesía merece particular distinción. Nacida en Luca de condición bastante honrada, pero con pocos bienes de fortuna, hubo de ganar la vida bailando en los teatros públicos; mas con algunos principios de educación que había tenido, y con una intensa inclinación a las Letras, especialmente a la Poesía, en vez de perder el tiempo, como otras personas de su profesión, empleaba todo el que podía en el estudio y en la lectura de los poetas, particularmente de Homero en la traducción italiana de Bozzoli. Dejó luego que pudo el teatro y el baile, y se dedicó a improvisar; pero al mismo tiempo se empleaba en componer más limadamente algunas poesías, y dio a la imprenta una tragedia...“

http://www.lib.uchicago.edu/efts/IWW/BIOS/A0065.html


"Bandettini was reportedly a learned woman who was known to read Dante backstage when she was not dancing."

Delicioso.

Por cierto, seguro que el sapientísimo Robertokles ha oído algo de lo suyo con Paganini:

"Bandettini's name resurfaced in 2002 with the discovery of six lost sonatas dedicated to her by the young Niccolò Paganini."

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Y hablando del Homero estudiado por la Etrusca, dice el desconfiado don Juan Andrés otra curiosidad:

“Toup, Walkenaer, Schulz y algunos otros críticos y filólogos son muy conocidos y estimados de los eruditos. Ha hecho gran ruido estos años con Homero y las reliquias de éste y de los Homéridos, Federico Augusto Wolf.  [...] Pero será muy difícil que se apruebe su paradoja de que en tiempos de Homero no se usase aún entre los griegos la escritura, o el arte de escribir, y que por consiguiente Homero no escribiese sus poemas, y sólo fuesen pasando de boca en boca de los rapsodistas hasta que Pisístrato, o algún otro, los hizo escribir. Antes bien, como él quiere que Homero no los compusiera sino para que se fueran cantando, es de sentir que no compusiese poemas enteros, sino varios cantos particulares, y que después los gramáticos los hayan ido uniendo, y formando los poemas de la Iliada y de la Odisea que ahora tenemos.”

Homero rapsoda, ¡qué escándalo! ¡Qué escándalo! Guiño

Vale.

19/05/2006 21:05 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Señoras estupendas No hay comentarios. Comentar.

20/05/2006

La Bruja de Agnesi (otra señora estupenda)


 

Más noticias de don Juan Andrés:

"Pero no puedo pasar en silencio una ilustre mujer que ha hecho correr con aplauso su nombre por toda la Europa. Ésta es la célebre Catalina María Agnesi, autora no menos que de la estimabilísima obra de las Instituciones analíticas. Esta extraordinaria mujer inclinada desde sus primeros años a la Matemática, la estudió por sí misma en los libros sin ayuda de maestro, y se dolía frecuentemente de hallar en los libros pasajes obscuros y casi imposibles de entenderse sin otras luces antecedentes, y aun a veces de deber perder varias fatigas y días enteros para sacar un cálculo del libro, que no es más que yerro de imprenta. Por esto pensó en traducir en italiano, aclarar con ilustraciones e imprimir con la más escrupulosa exactitud las Secciones cónicas del marqués de L´Hospital; pero viniendo después a Milán el padre Tampineli, matemático estimado, la disuadió de esta traducción, y la excitó a producir una obra que fuera suya. Entonces se animó a escribir su loada obra de Instituciones analíticas, extendida en dos tomos en cuarto, donde con la mayor limpieza y claridad expone a la inteligencia de cuantos sean inmediatamente versados en estas materias los más abstrusos puntos del Álgebra. La gama de esta obra se esparció luego por toda Europa, y la autora se veía asalida de cartas y forasteros, que la llenaban de honores, y no cesaban de encomiar sus superiores talentos y su singular mérito, cuando llamada del Señor, se resolvió a huir de los aplausos y honores del mundo, y retirarse a servir a Dios y a los pobres en el hospicio Triulzi. En este humilde retiro vive más ha de treinta años quieta y contenta, negada enteramente a toda visita, y con especialidad de forasteros y literatos, y ocupando todas sus horas en lecciones devotas y en ejercicios continuos de caridad y religión. Por muchos años leía en su original griego los Gregorios, Basilios, Crisóstomos y otros Santos Padres, y conservaba aún en la misma devoción algún sabor de Literatura; pero ahora, de mucho tiempo a esta parte, le flaquea la vista, y poco o nada puede leer. Yo tuve ahora la fortuna, que antes jamás había logrado, de verla y hablarla, y supe de su misma boca las noticias que te he dado de la vida de esta singularísima mujer."


Lo que no cuenta don Juan es que Catalina María Agnesi, o María Gaetana Agnesi (?) llegó a reemplazar a su padre en la cátedra de matemáticas de la Universidad de Bolonia cuando éste estuvo enfermo, siendo la primera mujer en ocupar una cátedra de matemáticas (aunque muchos discuten la veracidad de este hecho, y parece que nunca llegó a ejercer). Y tampoco cuenta la historia del apodo de esta brillante matemática: 

"Dió nombre a una curva: la bruja de Agnesi. La razón de este nombre es el siguiente: en 1718, Grandi, que estudiaba la curva, le dió el nombre en latín versoria (en aquella época la gente culta escribía en latín), porque la figura de la curva parecía la de la ‘cuerda que dirige la vela’. Grandi tradujo al italiano versoria por versiera, y la curva pasó a llamarse la versiera. John Colson, que tradujo al inglés el libro de Agnesi ‘Instituzioni analitiche ad uso della gioventú italiana’, confundió versiera (la curva) por l’aversiera (la bruja)." De ahí viene el apodo, y de ahí también el nombre de la curva, una curva cuyo hechizo atrapa incluso al profano:

http://www.iesezequielgonzalez.com/matematicas/brujagne.htm


En la red podemos encontrar numerosas referencias a esta meiga:

"La leyenda también dice que Agnesi era sonámbula, y que resolvía problemas matemáticos cuando estaba dormida. Al despertar, encontraba las soluciones elegantes en los papeles de su escritorio." Esto refiere Braulio Gutiérrez Medina en su interesante artículo, donde encuentra similitudes entre la Agnesi y Sor Juana Inés de la Cruz.

También es recomendable el artículo de la Wikipedia, un invento al que, por cierto, habría que dedicarle una charla. Este invento de las llamadas enciclopedias libres (otro ejemplo) no parece nada malo, pero la calidad de la información que ofrecen -de segunda, tercera y aun cuarta mano, y dudosamente contrastada- y la falta de referencias bibliográficas, le hacen a uno temer que se trate, muchas veces, de un peligroso cóctel de leyenda y realidad. Lo que por otra parte no es ninguna novedad...

La leyenda de la Agnesi se extiende a otros campos, como su precocidad mozartiana:

"A D. Pietro le gustaba mostrar el talento de sus hijos en las reuniones que organizaba en sus salones. Muy pronto los sabios y eruditos y los intelectuales locales, empezaron a asistir al salón de los Agnesi para oír las disertaciones de María sobre temas filosóficos, científicos y matemáticos. A la edad de nueve años María estuvo durante una hora, ante una asamblea culta hablando en latín sobre el derecho de la mujer a estudiar ciencias y sobre cómo las artes liberales no eran contrarias al sexo femenino. María podía disertar y discutir sobre muchos temas y en diferentes lenguas."

http://www.divulgamat.net/weborriak/Historia/MateOspetsuak/Agnesi2.asp

 

20/05/2006 20:11 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Señoras estupendas No hay comentarios. Comentar.

Quince páginas de Chateaubriand

20/05/2006 20:58 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Chateaubriand Hay 4 comentarios.

23/05/2006

Como


 

"La condesa se dedicó a recorrer de nuevo con Fabricio to­dos aquellos encantadores lugares de las cercanías de Grianta, tan celebrados por los viajeros: la villa Melzi, a la orilla opues­ta del lago, frente al castillo y que le sirve de mirador; más arriba, el bosque sagrado de los Sfondrata, y el atrevido pro­montorio que separa las dos partes del lago, la de Como, tan voluptuosa, y la que corre hacia Lecco, tan severa: panorama sublime y placentero que el lugar más renombrado del mun­do, la bahía de Nápoles, iguala, pero no supera. La condesa revivía con embeleso los recuerdos de su primera juventud y los comparaba a sus sensaciones actuales. El lago de Como, se decía, no está rodeado, como el de Ginebra, de grandes exten­siones de terreno bien cercadas y cultivadas con arreglo a los mejores métodos, cosas que recuerdan el dinero y la especu­lación. Aquí no veo sino colinas de desigual altura cubiertas de arboledas plantadas al azar y que la mano del hombre no ha estropeado aún forzándolas a producir. En medio de esas colinas de formas admirables y que se precipitan hacia el lago en pendientes tan singulares, puedo revivir toda la ilusión de las descripciones de Tasso y de Ariosto. Todo aquí es noble y tierno, todo habla de amor, nada recuerda las fealdades de la civilización. Los pueblecillos situados en las faldas de las coli­nas quedan ocultos por magníficos árboles, sobre cuyas co­pas asoma la deliciosa arquitectura de sus bellos campana­rios. Si alguna parcela cultivada, no más extensa de cincuenta pasos, interrumpe de trecho en trecho las arboledas de casta­ños y de cerezos silvestres, los ojos, complacidos, creen ver en estos sembrados plantas más vigorosas y más lozanas que las de otros lugares. Sobre las colinas, en cuyas cumbres apare­cen ermitas que cualquiera elegiría por morada, los ojos asombrados vislumbran los picos de los Alpes, con sus nieves eternas, y su severidad austera es una oportuna imagen de las tristezas de la vida que intensifica el gozo de la voluptuosidad presente. La imaginación se siente acariciada por un tañer le­jano de campanas que viene de una aldea escondida bajo los árboles; atenuada al pasar sobre las aguas, esta música cobra un matiz de dulce melancolía y de resignación, y parece decir al hombre: La vida huye: no te muestres tan difícil a la felici­dad que se presenta; date prisa a gozarla. El lenguaje de aque­llos parajes maravillosos, sin igual en el mundo, devolvía a la condesa su corazón de dieciséis años. No se explicaba cómo había podido pasar tanto tiempo sin contemplar el lago. «De modo que la felicidad ha venido a refugiarse en los comienzos de la vejez», se decía."

La cartuja de Parma, obviamente...

23/05/2006 00:26 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Italia No hay comentarios. Comentar.

25/05/2006

Una voz vaga o confusa tradición...

 



(Hablando de la veneciana Biblioteca de San Marcos)

“Sería nunca acabar si quisiera sólo tocar por encima los principales ramos de aquella biblioteca; y te diré por último que entre otras muchas cosas se ve también un pequeño atlante o un tomito de mapas geográficos, o por mejor decir hidrográficos, de un tal Andrés Bianchi, veneciano, del año 1436. Yo lo había visto la otra vez que estuve en Venecia, y lo cito en mi tercer tomo en el capítulo de la Geografía, pero ahora he querido volverlo a ver con más atención, y por tres veces lo he examinado. El tomo es en folio menor, y contiene diez mapas en pergamino, algunos de los cuales serían de folio mayor, pero están plegados para acomodarse al volumen del tomito. En el primero, que es una rueda o rosa de los vientos, está escrito Andreas biancho de veneciis me fecit MCCCCXXXVI. (...) Dejo aparte varias otras cosas dignas de observarse en aquel atlante, que nos podrían dar materia para una buena disertación, y sólo te diré que uno de aquellos mapas, que contiene las costas de España y África, entre las muchas islas que pone en el mar Atlántico, señala al fin la parte más occidental una isla mucho mayor que todas las otras con el nombre de Antillia. La misma vi en años pasados en dos mapas de la biblioteca de Parma, aún más antiguos, uno de un tal Bedrazio, y el otro de los de Pizigani. Realmente la situación en que se halla esta gran isla no corresponde a nuestras Antillas, y esto podría hacer creer que Bianchi y los otros geógrafos antiguos que la notaron tuviesen presente otras islas sin conocer las Antillas. En efecto, uno de los curiosos, con quienes examiné una vez aquella carta, era de parecer que Bianchi hubiese querido describir en aquella Antillia las Azores, porque en realidad su situación es mucho más septentrional que la de nuestras Antillas, y en una latitud que corresponde a las Azores. Pero considerando la poca exactitud con que coloca las Canarias, y todas las otras islas que eran más conocidas, no es de extrañar que haya faltado en la puntual situación de las Antillas, que apenas se conocerían entonces, sino por una voz vaga o confusa tradición. Las Azores no pueden ser tan occidentales, y no sé si Bianchi hubiera errado más poniendo allá las Antillas que las Azores, y luego éstas se ven ya señaladas casi en sus propios lugares, aunque con nombres diferentes. (...) Al poniente de las Azores y al extremo de la carta se ve la Antilla, de una magnitud y extensión superior a la de todas las otras islas; y todo esto hace ver que en la descripción de la Antilla no se querían expresar las Azores, ni otras islas vecinas, sino realmente las Antillas, bien que éstas, como poco y mal conocidas, se describían erradamente. De todas las Antillas se hace una grandísima isla bislunga, y se coloca en una latitud muy superior a la que le corresponde. Sobre la Antilla, mucho más septentrional y al extremo del mapa, se ve un pedazo de una isla que llaman de la man satanaxio, y no quiero cansarme en buscarle interpretaciones. Otras muchas cosas pudiera decirte de aquellos mapas, pero esto sólo bastará para que conozcas su singular mérito, y el gusto que habré yo tenido de poderlos examinar una y otra vez.”


Cartas familiares del abate D. Juan Andrés a su hermano D. Carlos Andrés, dándole noticia del viage que hizo a varias ciudades de Italia en el año 1791, publicadas por el mismo D. Carlos.

En Cartas Familiares (Viaje de Italia), vol. II. Juan Andrés. Ed. Verbum, 2004

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Acerca de las islas posibles, recomiendo esta interesante colección de textos.

"Fundada la mitología insular en la Grecia clásica es a partir del siglo XIII cuando, en realidad, se generaliza la creencia popular de que las maravillas más espectaculares y las tierras más exóticas están en islas misteriosas y lejanas. Los mitos celtas pueblan el océano Atlántico con «islas deliciosas» como Avalón, isla vinculada a la gesta del Rey Arturo y a la leyenda del Santo Grial, con Antilia que luego daría su nombre a las Antillas del Caribe, con Brazi que lo daría a Brasil, con la Isla verde, tierra de «santos y afortunados» que recoge la tradición islámica recapitulada por Alí Ibn Fazel, con la isla No-Encontrada donde, de acuerdo con las leyendas, estaría situado el Paraíso. En la isla emblemática de la mitología celta, la isla de San Brandán, «los prados son verdaderos jardines, floridos con perenne hermosura -como en santas moradas, las flores exhalan dulces fragancias- con árboles espléndidos, preciosas flores y frutas de deliciosos perfumes». Un imaginario que se reconocerá en el Nuevo Mundo."

25/05/2006 00:38 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Mapas Hay 1 comentario.

Sara Mago, esa gran pintora...


"Una de las paradas que hicieron ayer los Príncipes en Fuenlabrada fue en el colegio público Dulce Chacón, que lleva el nombre de la escritora de La voz dormida y que falleció el 3 de diciembre de 2003 a los 49 años por un cáncer.

En el centro les esperaban la hermana gemela de la escritora, Inma Chacón; la madre de ambas, María Gutiérrez, la hija mayor de Dulce, Dolores, y su bebé.

La presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, acompañó a los Príncipes. Y, según confirmaron ayer dos personas presentes en el encuentro, Aguirre desconocía que Chacón está muerta. "¿Dónde está Dulce, en Cuba? ¿Por eso no ha venido?", le preguntó Aguirre a la madre de la fallecida. "La mujer no entendía lo que le decía la presidenta; se quedó muy confundida. Luego le ha tenido que decir: 'Mi hija murió", comentó uno de los testigos. "No sabemos a qué se debió esta confusión. Quizá Aguirre ha mezclado a Dulce Chacón con la escritora cubana Dulce María Loynaz", explicó la misma fuente. Pero es que esta escritora cubana también falleció: en 1997."

El país

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Dentro de dos años dirán que fue una leyenda urbana...

En fin, consolémonos con unos poemas de la Loynaz.

Vale.


25/05/2006 21:14 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Por la boca muere el... No hay comentarios. Comentar.

26/05/2006

Canonizaciones

He decidido presentar al Vaticano una propuesta para canonizar a dos editores. El uno es, cómo no, Jaume Vallcorba, artífice de El Acantilado, ese taller de orfebres.

 


Entiendo que los milagros requeridos están acreditados. Son visibles y tangibles: están en cualquier librería. Y por si fuera poco, nos ofrecen ahora una edición en rústica (4 tomitos) de las Memorias de Ultratumba -que hace tiempo apareció en versión para potentados- al no tan abusivo precio de 39 euros. Sigue siendo un potosí, pero al menos la cifra no para el corazón, como los noventa eurazos de la otra. Además, es bien sabido lo poco rústicas que son las rústicas que hace esta gente. Una oportunidad, en definitiva. Otra más.

 

 


La segunda canonización que quiero proponer es la del desconocido (por mí) Santo que ha decidido y llevado a cabo la reedición de... tatachán... ¡Los sonámbulos! ¡Los sonámbulos! ¡Hermann Broch reeditado! ¡Aleluya!


   


Y es en Debolsillo. En tres maravillosos libritos de Debolsillo, buenos, bonitos y baratos. ¿Aún estáis ahí? Pero bueno, despegad los ojos de la pantalla y corred a vuestra librería de guardia. Es urgente que os hagáis con estos libros. ¡Hala!

Esto se merece un premio Nobel de Edición o algo así. Santos. Santos ya.

Vale.


26/05/2006 23:31 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Broch Hay 8 comentarios.

27/05/2006

Hermann Broch (1886-1951)


 

Escritor austriaco cuya reputación descansa en varias novelas formalmente inventivas e intelectualmente ambiciosas. El tema de su obra maestra, Der Tod des Vergil (1945, la muerte de Virgilio) es el dilema del artista en un periodo de crisis histórica. El intento de Broch de reconciliar la visión científica del mundo con una concepción mística de la experiencia es a veces próxima a la de su contemporáneo austriaco Robert Musil, quien también llegó a la literatura tras seguir, inicialmente, una carrera técnica y comercial.

Hermann Broch nació en Viena en el seno de una bien situada familia judía. Su padre era Josef Broch, un industrial, y su madre Johanna Schnabel Broch. Tuvo al principio una educación privada, y más tarde una formación orientada a prepararlo para una puesto directivo en la empresa textil de su padre, en Teesdorf. Broch estudió en la Escuela Secundaria Estatal Real e Imperial (1897-1904), la Escuela Técnica de Manufactura Textil (1904-06), y en la Escuela de Hilado y Tejido de Mülhausen (1906-07). Durante la Primera Guerra Mundial sirvió como administrador de la Cruz Roja austriaca. Desde 1907 hasta 1927 administró la empresa familiar en Teesdorf.

En los cafés de Viena Broch conoció a intelectuales como Robert Musil y Franz Blei, y a la periodista Ea von Allesch, antigua modelo de desnudos, que era llamada "la Reina del Café Central". Su primer marido fue un pianista inglés que murió en el frente durante la guerra. El teniente Johannes von Allesch, su segundo esposo, tuvo una crisis nerviosa tres meses después de su boda.  Entre los invitados a la misma estaban los escritores Musil y Reiner Maria Rilke. Broch dejó a Milena Jesenská por ella -y Milena empezó su relación con Franz Kafka. En 1919 Broch se convirtió en crítico del Moderne Welt, en parte gracias a los contactos de Ea von Allesch.  Ella animó a Broch en sus aspiraciones literarias y Broch le escribió apasionadas cartas. A veces Broch se quejaba de su frialdad. Ella era once años mayor que Broch, quien concluyó que los traumas maritales debían de estar tras sus problemas. Su romance comenzó a enfriarse en 1927. Broch la retrató en la segunda y tercera parte de su trilogía Die Schlafwandler (1931-32, Los sonámbulos). Ea fue también la femme fatale de Robert Musil en su obra Vinzenz und die Freundin bedeutender Männer (1923). Anna Herzog se convirtió  en secretaria y nueva querida de Broch.

 Después de trabajar durante muchos años en la empresa textil familiar, Broch se dedicó desde los 40 años a sus intereses intelectuales.  Se divorció en 1923 y vendió la empresa en 1927. Desde 1926 a 1930 estudió  matemáticas, filosofía y psicología en la Universidad de Viena, donde se organizó en 1929 el muy influyente Círculo de Viena. Sus miembros, incluidos Moritz Schlick, Rudolf Carnap, Otto Neurath, Friedrich Waismann, y otros positivistas lógicos, lucharon contra la metafísica como precursora anacrónica de la ciencia. Intentaron añadir el aparato técnico y el rigor lógico de la lógica matemática moderna a la tradición empírica de Hume, Comte y Mach. El propio Broch vio que la única tarea de la literatura era tratar con los problemas cuyas soluciones elude la ciencia. Molesto con la reluctancia de sus profesores a considerar cuestiones metafísicas, Broch abandonó sus estudios.

A la edad de 45 Broch publicó su primera novela, la trilogía Die Schlafwandler (Los sonámbulos), que refleja la convicción spengleriana del autor de que la historia progresa en ciclos de desintegración y reintegración de sistemas de valores. Su tema central era la desintegración de los valores culturales en la Alemania del periodo entre 1880 y 1920. Los personajes de la novela experimentan los problemas sociales, políticos y económicos como periodos de dificultades personales y de transición. Paserow, un aristócrata prusiano y oficial del ejército, rompe con las opresivas convenciones para relacionarse con la prostituta bohemia Ruzena, pero termina en un feliz matrimonio con Elisabeth, su vecina y socialmente igual. Esch, el impetuoso contable, es una figura de transición. Su mundo se viene abajo cuando es despedido de su trabajo. Al final de un periodo de vagabundeo, se casa con la propietaria de un restaurante. Huguenau es la persona carente de valores, quien estafa y asesina en su camino al éxito social y financiero. Él resume un sistema social de valores tradicionales devaluados. Huguenau deserta del ejército, asesina a Esch, viola a Frau Esch y se convierte en un respetado hombre de negocios. La estructura de la novela consta de fragmentos de ensayos filosóficos, artículos periodísticos, diálogos y fantasías una tras otra.

La difusión del fascismo hizo a Broch abandonar sus proyectos literarios y en 1937-38 trabajó en la Völkerbund-Resolution (resolución de la Liga de Naciones), sugiriendo que reconocimientos internacionales y el refuerzo de los derechos humanos podrían detener la marea del fascismo. El interés de Broch en las fuentes psicológicas colectivas del nazismo fue más tarde expresado en Massenpsychologie (1951), que fue escrita con ayuda de varias fundaciones americanas durante la Segunda Guerra Mundial. Die Verzauberung (1976) [El maleficio] era una novela sobre la psicología de masas. La historia se desarrolla en un pequeño pueblo de montaña tirolés, donde los granjeros creen las promesas de un fanático fundamentalista e incluso participan en el asesinato ritual de una joven. Broch trabajó en el libro periódicamente desde los años 30, pero lo dejó inacabado. En el momento de su muerte, se encontraba escribiendo la tercera versión del texto.

Broch fue arrestado por los nazis el día de la anexión alemana de Austria, y detenido brevemente en 1938. Inspirado por las visiones de la  muerte inminente en la prisión de Altausse, escribió unas pocas elegías, que se convirtieron en el núcleo de Der Tod des Vergil. Con la ayuda de James Joyce y otros escritores, Broch fue autorizado a emigrar de la Austria nazi. Se trasladó a Londres, después a Escocia, y finalmente a los Estados Unidos, donde se estableció primero en Princeton, New Jersey. Ea von Allesch cuidó de la madre de Broch, pero no pudo salvarla de los nazis y acabó muriendo en un campo de concentración. Ea murió en Viena en 1953.

Como Broch carecía de título académico, no se le permitió acceder a un puesto entre el profesorado de Princeton o Yale. Recibió una serie becas de diversas instituciones y compañías, tales como Guggenheim, Rockefeller, Bollingen, Oberlander, y la American Academy of Arts and Sciences. Desde 1940 Broch se involucró en el trabajo con refugiados, y entregó gran parte de su dinero a otros exiliados europeos.

La Muerte de Virgilio, uno de los grandes monumentos de la literatura del exilo, fue completada en los Estados Unidos. Las cuatro partes del libro están regidas por los cuatro elementos -agua, fuego, tierra y aire. La primera sección consiste en un retorno del poeta a Italia a través de las ruidosas y atiborradas calles del puerto, que lo llevan de su barco al palacio de Brundisium. La segunda es principalmente un sueño febril sobre el palacio del emperador Augusto. La tercera consiste en la decisión de Virgilio de que la Eneida había de ser destruida porque la sociedad está condenada y el poeta es innecesario, y su lucha con el emperador que quiere preservar la obra. En el último capítulo Virgilio finalmente acepta la muerte en una fantástica cabalgata que invierte la creación del universo.

En el marco de dieciocho horas, el poeta moribundo se somete a largas conversaciones filosóficas con su médico, con el emperador y con sus amigos. Las conversaciones con el César tratan en parte de la naturaleza del totalitarismo y la relación entre religión y estado. En su obra Broch trata de representar la transición de la vida a la muerte a través de una técnica musical y poética. Largas, casi desestructuradas oraciones, expresan la complejidad y el contenido estético y emocional de un simple pensamiento. Además con su lenguaje recursivo la novela es difícil de leer. Hannah Arendt y Aldous Huxley admiraron mucho el tratamiento que da Broch a la idea del arte como "una afiliación a la comunidad humana, que era el propósito del arte real en su aspiración hacia la humanidad." Por otra parte, Huxley estaba asombrado por muchos de los fragmentos cuasi-poéticos de la novela.

Broch estaba entre aquellos intelectuales convencidos de la decadencia de Occidente, pero también condenó la búsqueda de la belleza, que según él sólo puede conducir al kitsch.  Este término se refiere, en sus obras, a la repetición.

 "In science and art alike the important thing is the creation of new expressions of reality." - "Kitch is certainly not 'bad art'; it forms its own closed system, which is lodged like a foreign body in the overall system of art, of which, if you prefer, appears alonside it." (Broch in Kitch: an Anthology of Bad Taste by Gillo Forfles, 1969)

 Broch pasó los últimos años de su vida en estrecho contacto con la Universidad de Yale, New Haven, Connecticut. En 1949 se convirtió en miembro de Saybrook College. En la víspera de su planeado retorno a Europa murió de un ataque al corazón; era el 30 de mayo de 1951. Aunque Broch  se había convertido al catolicismo en su juventud, en el momento de su muerte se estaba planteando el retorno al judaísmo de su infancia.


Obra selecta:

Die Schlafwandler: Ein Romantrilogie: Passenow; oder, Die Romantik - 1888, 1931; Esch; oder, Die Anarchie - 1903, 1931; Huguenau, oder, Die Sachlichkeit - 1918, 1932 - Sleepwalkers: A Trilogy - suom. Unissakulkijat      (Los sonámbulos: una trilogía: Passenow; o el Romanticismo- 1888, 1931; Esch; o la Anarquía- 1903, 1931; Huguenau, o el realismo- 1918, 1932)

Die unbekannte Grösse, 1933 - The Unknown Quantity

Die Entsühnung, 1934

James Joyce und die Gegenwart, 1936

Der Tod des Vergil, 1945 - La muerte de Virgilio

Die Schuldlosen, 1950 - Los inocentes

Der Versucher, 1953

Dichten und Erkenne, 1955

Massenpsychologie, 1959

Gesammelte Werke, 1952-1961 (10 vols.)

Short Stories, 1966

Der Bergroman, 1969 (4 vols.)

Zur Univärsitätsreform, 1969

Briefw. mit D. Brody, 1970

Gedanken zur Politik, 1970

Barbara, und andere Novellen, 1973

Hofmanstahl und seine Zeit, 1974 - Hugo von Hofmanstahl and His Time

Schriften zur Literatur, 1975 (2 vols.)

Die Vierzauberung, 1976 - The Spell

Kommentierte Werkausgabe, 1974-1981 (13 vols.)

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Mal traducido por Settembrini, más o menos de:

http://www.firstworldwar.com/poetsandprose/broch.htm

 

27/05/2006 23:46 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Broch Hay 1 comentario.

29/05/2006

Una de las obras más nobles...

 

 

"No recuerdo quién preguntó en una ocasión a Maurice Barrès, ya viejo, qué deseo pediría si pudiese.

-Tener veinte años y viajar a Italia por primera vez -contestó.

El viaje a Italia, como todas las cosas vivas, está sujeto a acciones y reacciones. A veces se pasa un poco de moda... Después, sin saber bien por qué, vuelve a saltar al primer plano de la actualidad. Estos cambios serán tan absurdos como queráis, pero son reales.

Con todo, considero que la respuesta de Barrès es justa y cabal. Italia es el país de los placeres de la sensibilidad. Mientras el mundo exista el viaje a Italia será una de las obras más nobles que el hombre podrá llevar a cabo."

...

"Lo he escrito otras veces: me ha gustado y me gusta aún recorrer mundo. Llegar a una ciudad desconocida, dirigirme al hotel, tomar un baño, vestirme y salir a la calle al azar, a curiosear y a hacer de franco forastero, ha sido para mí una de las prácticas más agradables de la vida. En Italia, el método puede aplicarse sin riesgo de perder el tiempo, porque la cantidad de maravillas que contiene, en los lugares más insospechados, inesperados y recónditos, es formidable. Después, al anochecer, pienso en lo que he visto y lo describo lo más clara y sencillamente que puedo, como quien escribe a un amigo o a la familia. Y aquí lo tenéis..."

Cartas de Italia
Josep Pla

 

29/05/2006 21:25 Autor: settembrini. Enlace permanente. Tema: Italia Hay 3 comentarios.


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