He decidido presentar al Vaticano una propuesta para canonizar a dos editores. El uno es, cómo no, Jaume Vallcorba, artífice de El Acantilado, ese taller de orfebres.
Entiendo que los milagros requeridos están acreditados. Son visibles y tangibles: están en cualquier librería. Y por si fuera poco, nos ofrecen ahora una edición en rústica (4 tomitos) de las Memorias de Ultratumba -que hace tiempo apareció en versión para potentados- al no tan abusivo precio de 39 euros. Sigue siendo un potosí, pero al menos la cifra no para el corazón, como los noventa eurazos de la otra. Además, es bien sabido lo poco rústicas que son las rústicas que hace esta gente. Una oportunidad, en definitiva. Otra más.

La segunda canonización que quiero proponer es la del desconocido (por mí) Santo que ha decidido y llevado a cabo la reedición de... tatachán... ¡Los sonámbulos! ¡Los sonámbulos! ¡Hermann Broch reeditado! ¡Aleluya!
Y es en Debolsillo. En tres maravillosos libritos de Debolsillo, buenos, bonitos y baratos. ¿Aún estáis ahí? Pero bueno, despegad los ojos de la pantalla y corred a vuestra librería de guardia. Es urgente que os hagáis con estos libros. ¡Hala!
Esto se merece un premio Nobel de Edición o algo así. Santos. Santos ya.
Vale.
Autor: Robertokles
Ya sabes tú, buen Sett, que yo soy de los que pagaron los 89 euracos del ala por la edición en tapa dura (con cajita rígida) en dos volúmenes, en cuarto. Es una obra que me parece que tiene que durarme algo y soportar mis relecturas.
Ahora, que castigar con la canonización, a ser santitos en el cielo a estos dos buenos señores...ya sabes lo que decía Maquiavelo al respecto: no les prives del placer de la buena compañía, que está toda reunida en cónclave en los Infiernos. Aldus Manutius incluído.
Nos veremos en los baños termales de las calderas de Pedro Botero. Pero festina lente, festina lente.
Fecha: 27/05/2006 01:57.
Autor: Settembrini
Aldino estáis, amigo, y herético, vive dios. Si tan bueno es el infierno, y si en tan buena compañía se está, todo es cuestión de llamarlo cielo, y santos a los pecadores. El caso es dar a esos santos varones el premio que merecen, después de tanto andar a garrotazos por el purgatorio editorial.
Broch, Robertokles, Broch... Es que así no hay forma de ser apocalíptico ni nada, ¿verdad?
(Recuerdo, entre otras cosas, que Debolsillo ya ofreció las obras completas de Canetti en humilde rústica. Y lo que nos queda por ver...)
Fecha: 27/05/2006 02:44.
Autor: Fuca
¡Mira que querer canonizar a los grandes escritores, Sett! Ahora tienes que pedir audiencia a Paquito Vázquez, ex-alcalde de La Coruña, un topónimo imaginario, ya que según las leyes vigentes no existe.
Compraré las “Memorias de Ultratumba” de Chateaubriand, pero leer 2816 páginas me parece casi imposible; antes voy a leer la trilogía de Pinilla, “Verdes valles, colinas rojas”; si salgo viva de la lectura de más de 2000 páginas, lo intentaré con Chateaubriand.
Ayer estaba pensando en qué leer, después de haber acabado “Las manzanas de oro” de Eudora Welty, y cogí en mis manos “La muerte de Virgilio” de Hermann Broch, pero al final me decidí por “Falconer” de John Cheever; ya voy por la mitad, así que este fin de semana lo acabaré y me pondré con Broch; si me gusta, compraré “Los sonámbulos”.
Gracias por mantenernos informados, Sett. Un saludo.
Fecha: 27/05/2006 11:43.

Autor: Danae
Sin duda lo merecen. Pero yo no puedo dejar de preguntarme quién sabrá reconocer el talento del Broch que está escribiendo, ahora mismo, frente a la pantalla de su ordenador. Quién sabrá reconocer el talento (sin avales) en el manuscrito que espera sobre la mesa de su despacho.
"Le agradecemos la confianza depositada en nosotros, pero tras evaluar su manuscrito, lamentamos comunicarle que no encaja en nuestra linea editorial", les dirían hoy a muchos que reposan en nuestras estanterías.
Supongo que ya conocen la anécdota de Marguerite Duras...
Fecha: 27/05/2006 12:51.
Autor: Settembrini
Pues sí, Danae, pero menos da una piedra...
Fecha: 27/05/2006 21:48.
Autor: Settembrini
Fuca, a quien pretendo canonizar es a los editores. Reeditar a Broch y a Canetti es, cuando menos, heroico.
Pero alto, no hagas lo que tienes planeado. Y no me refiero a lo de Pinilla (por cierto, no me acabó de hacer tilín; una pena, porque el proyecto prometía), sino a lo de Broch. Verás, La muerte de Virgilio es una obra complejísima y muy dura, ardua, difícil de leer. Una de esas experiencias intensas, y que en modo alguno sirve para juzgar el resto de su obra. Te recomendaría que lo aplaces, para evitar una eventual desilusión. Prueba primero con los sonámbulos, y después ya veremos.
Kundera tiene escrita alguna cosilla sobre Los sonámbulos, obra que le fascina. Según él, y muchos otros, hablamos de una trilogía que estaría sólo un escalón por debajo de En busca del tiempo perdido y de Ulises. Parece algo excesivo, sobre todo pululando por ahí un Musil o un Mann. En cualquier caso, es una obra clave del primer tercio del siglo XX, que es probablemente uno de los periodos claves de la historia de la cultura europea. La muerte de Virgilio es otra cosa. Algo muy diferente.
En fin, ya colgaré algo sobre Broch. Dejé, por cierto, una curiosidad "virgiliana":
http://settembrini.blogia.com/2006/050701-vario-o-el-olvido.php
Buenas lecturas.
Vale.
Fecha: 27/05/2006 22:01.
Autor: Fuca
Pues acabo de terminar "Falconer" e iba a ponerme a leer "La muerte de Virgilio". Después de leer tu recomendación, Sett, a lo mejor espero hasta el lunes para empezar con "Los sonámbulos". Gracias por el consejo.
Fecha: 27/05/2006 23:05.
Autor: Settembrini
Gracias por la confianza ;-)
Pues sí, creo que es lo mejor. Empezar con Broch a través de La muerte de Virgilio es como descubrir a Mann a través del Doktor Faustus. Te puede deslumbrar, sí, pero también puede asustar a más de uno. Hay otros caminos para llegar a Mann e irlo descubriendo poco a poco, y lo mismo pasa con Broch. De todas formas, es algo que depende de cada cual...
Fecha: 27/05/2006 23:12.