
Más noticias de don Juan Andrés:
"Pero no puedo pasar en silencio una ilustre mujer que ha hecho correr con aplauso su nombre por toda la Europa. Ésta es la célebre Catalina María Agnesi, autora no menos que de la estimabilísima obra de las Instituciones analíticas. Esta extraordinaria mujer inclinada desde sus primeros años a la Matemática, la estudió por sí misma en los libros sin ayuda de maestro, y se dolía frecuentemente de hallar en los libros pasajes obscuros y casi imposibles de entenderse sin otras luces antecedentes, y aun a veces de deber perder varias fatigas y días enteros para sacar un cálculo del libro, que no es más que yerro de imprenta. Por esto pensó en traducir en italiano, aclarar con ilustraciones e imprimir con la más escrupulosa exactitud las Secciones cónicas del marqués de L´Hospital; pero viniendo después a Milán el padre Tampineli, matemático estimado, la disuadió de esta traducción, y la excitó a producir una obra que fuera suya. Entonces se animó a escribir su loada obra de Instituciones analíticas, extendida en dos tomos en cuarto, donde con la mayor limpieza y claridad expone a la inteligencia de cuantos sean inmediatamente versados en estas materias los más abstrusos puntos del Álgebra. La gama de esta obra se esparció luego por toda Europa, y la autora se veía asalida de cartas y forasteros, que la llenaban de honores, y no cesaban de encomiar sus superiores talentos y su singular mérito, cuando llamada del Señor, se resolvió a huir de los aplausos y honores del mundo, y retirarse a servir a Dios y a los pobres en el hospicio Triulzi. En este humilde retiro vive más ha de treinta años quieta y contenta, negada enteramente a toda visita, y con especialidad de forasteros y literatos, y ocupando todas sus horas en lecciones devotas y en ejercicios continuos de caridad y religión. Por muchos años leía en su original griego los Gregorios, Basilios, Crisóstomos y otros Santos Padres, y conservaba aún en la misma devoción algún sabor de Literatura; pero ahora, de mucho tiempo a esta parte, le flaquea la vista, y poco o nada puede leer. Yo tuve ahora la fortuna, que antes jamás había logrado, de verla y hablarla, y supe de su misma boca las noticias que te he dado de la vida de esta singularísima mujer."
Lo que no cuenta don Juan es que Catalina María Agnesi, o María Gaetana Agnesi (?) llegó a reemplazar a su padre en la cátedra de matemáticas de la Universidad de Bolonia cuando éste estuvo enfermo, siendo la primera mujer en ocupar una cátedra de matemáticas (aunque muchos discuten la veracidad de este hecho, y parece que nunca llegó a ejercer). Y tampoco cuenta la historia del apodo de esta brillante matemática:
"Dió nombre a una curva: la bruja de Agnesi. La razón de este nombre es el siguiente: en 1718, Grandi, que estudiaba la curva, le dió el nombre en latín versoria (en aquella época la gente culta escribía en latín), porque la figura de la curva parecía la de la ‘cuerda que dirige la vela’. Grandi tradujo al italiano versoria por versiera, y la curva pasó a llamarse la versiera. John Colson, que tradujo al inglés el libro de Agnesi ‘Instituzioni analitiche ad uso della gioventú italiana’, confundió versiera (la curva) por l’aversiera (la bruja)." De ahí viene el apodo, y de ahí también el nombre de la curva, una curva cuyo hechizo atrapa incluso al profano:
http://www.iesezequielgonzalez.com/matematicas/brujagne.htm
En la red podemos encontrar numerosas referencias a esta meiga:
"La leyenda también dice que Agnesi era sonámbula, y que resolvía problemas matemáticos cuando estaba dormida. Al despertar, encontraba las soluciones elegantes en los papeles de su escritorio." Esto refiere Braulio Gutiérrez Medina en su interesante artículo, donde encuentra similitudes entre la Agnesi y Sor Juana Inés de la Cruz.
También es recomendable el artículo de la Wikipedia, un invento al que, por cierto, habría que dedicarle una charla. Este invento de las llamadas enciclopedias libres (otro ejemplo) no parece nada malo, pero la calidad de la información que ofrecen -de segunda, tercera y aun cuarta mano, y dudosamente contrastada- y la falta de referencias bibliográficas, le hacen a uno temer que se trate, muchas veces, de un peligroso cóctel de leyenda y realidad. Lo que por otra parte no es ninguna novedad...
La leyenda de la Agnesi se extiende a otros campos, como su precocidad mozartiana:
"A D. Pietro le gustaba mostrar el talento de sus hijos en las reuniones que organizaba en sus salones. Muy pronto los sabios y eruditos y los intelectuales locales, empezaron a asistir al salón de los Agnesi para oír las disertaciones de María sobre temas filosóficos, científicos y matemáticos. A la edad de nueve años María estuvo durante una hora, ante una asamblea culta hablando en latín sobre el derecho de la mujer a estudiar ciencias y sobre cómo las artes liberales no eran contrarias al sexo femenino. María podía disertar y discutir sobre muchos temas y en diferentes lenguas."
http://www.divulgamat.net/weborriak/Historia/MateOspetsuak/Agnesi2.asp