"En medio de un vasto lago, batida de las olas de la mar, se levanta entre las aguas una grande y soberbia ciudad, llena de elegantes cúpulas, altas torres, magníficos templos, grandiosos palacios, y muchos y suntuosos edificios. Una gran multitud de varias y bien pobladas islas, esparcidas por todos sus contornos, sirven de noble corona a esta soberana reina de aquellos mares. De cualquier parte que se vaya no se puede llegar a ella sino por agua, y desde lejos se le ve ya torrear y levantar su real cabeza; se van costeando amenas y deliciosas islas, y desde luego se empieza a asombrar y encantar el forastero que la contempla. Sin fosos ni contrafosos, sin muros ni antemurales, sin puentes levadizos, sin puertas ni soldados, sin guardias ni centinelas, sin aparato militar, y sin alguna pompa exterior de las que suelen impedir el ingreso de otras ciudades, se entra por todas partes tranquila y libremente en Venecia, como en un templo y asilo de la paz y libertad."
Cartas familiares del abate D. Juan Andrés a su hermano D. Carlos Andrés, dándole noticia del viage que hizo a varias ciudades de Italia en el año 1791, publicadas por el mismo D. Carlos.
En Cartas Familiares (Viaje de Italia), vol. II. Juan Andrés. Ed. Verbum, 2004