
Me voy a la playa. Pero antes, y como postre de mi lectura de Crespo, dejo una cita interesante:
"Durante el dominio de los Austrias, el español pasó a ser la segunda lengua de Lisboa. "El bilingüismo -escribe Saraiva- fue moneda corriente incluso entre el pueblo de Lisboa; el teatro representado era casi todo español, y no era preciso traducir los textos. A pesar de ello (tal vez por ello), había la noción de que la lengua portuguesa era un tesoro que debía ser protegido", en vista de lo cual se publicaron durante aquel periodo obras gramaticales, se prestó mucha atención al habla popular, y apareció el diccionario de proverbios portugueses del P. Bento Teixeira."
De "Lisboa"
Ángel Crespo.