"La antigua Biblioteca de Alejandría nunca se incendió. Tampoco fue destruida por Julio César. Simplemente dejó de ser visitada por sus contemporáneos que sólo esperaban la llegada de los bárbaros y ante semejante indolencia toda la sabiduría helenística contenida en 700.000 papiros se disolvió en el aire o se fue hundiendo en el mar..."
Manuel Vicent
El país
Domingo, 20 de octubre de 2002