A pesar de la brillante demostración que Portnoy planteaba hace un tiempo, lo cierto es que Vila-Matas no existe. Lo he comprendido esta tarde, tras haber escuchado al inexistente durante cerca de una hora en la fundación Juan March. Lleva meses conferenciando por las españas para demostrar su inexistencia, y hoy le tocaba Madrid, donde por casualidad y por vicio me encuentro. Mañana (¿hoy?) más. Dos charlas por una.
Es increíble los pocos entusiasmos que despierta este señor. Ni un aplauso a su llegada, ni una adolescente arrojándose desnuda en sus brazos al final, apenas cuatro o cinco espectadores grises en pos de una breve conversación de postre. Incomprensible, para ser el autor paisano que más se merece lecturas y relecturas. Será porque no existe. Suerte: no se cebarán en él los buitres. No hay mal que por bien no venga.
En realidad se llama Erik Satie, como todo el mundo. Ha titulado su conferencia "Intertextualidad y metaliteratura" para ahuyentar a ciertas almas, aunque no ha tardado en afirmar que eso de la metaliteratura no existe. Como Erik Satie. Claro, la literatura que no es metaliteratura lo es sin saberlo. No se construye de la nada. Cuando uno lo sabe, entonces es capaz de escribir como Satie. Aunque sea a costa de comprender que todos los recuerdos son literarios y la voz propia otras voces. Pero al saberlo uno hace suyas las citas, las transforma, funde su literatura con la de los otros y amplia el sentido de las palabras, sean de quien sean. La suya es, dice, una poética de la simulación.
A ver si esta tarde (¿mañana?) me entero de quién es el que ha estado disertando durante una hora.
Y si es cierto lo que anuncian los de la March ("audio disponible al finalizar el ciclo"), prometo traer la voz de Erik Satie. A ver si alguien descubre de quién se trata.
Hoy aparece en El país la desasosegante noticia de que el hijo de Vladimir Nabokov va a publicar la “última novela inédita” que dejó al morir su señor padre. Naturalmente, se trata de un puñado de papeles que contienen el esbozo de una historia inacabada, y probablemente el pobre Vladimir se revolcaría en su tumba ante la perspectiva de la publicación de un borrador a medio cocer. Pero sucede que Dimitri Vladimirovich es de esos hijos de escritor que no sólo ha vivido a la sombra del padre, sino que se ha construido un chamizo con los huesos de aquel, para protegerse de las inclemencias de la pobreza hasta la jubilación y más allá. Bien por Vladimir, que fue capaz de construir una obra tan rica como para dar de comer a varias generaciones de Nabokovs, sin que tengan que dar un palo al agua.
Reclamaba Javier Marías en un artículo el derecho de dejar un patrimonio a los hijos en forma de obra literaria, como quien deja unas fincas o un emporio industrial. Puede que no le falte razón, pero para quienes pensamos que una novela no es una fábrica de chorizos ni un patatal, el asunto se reduce a consentir que unos zangolotinos vivan del cuento (literalmente) escrito por los papis. Y oiga, como que no.
Hemos pasado de una literatura antigua en la que el autor sólo era un fantasma, que enriquecía a la manera de un Shakespeare el legado de las viejas generaciones (emulatio, imitatio y unos toques de genio) a considerar la obra literaria como un producto industrial hasta las últimas consecuencias. Sé que es polémico cuestionar el concepto de derecho de autor, o el más tosco y anglosajón de copyright, pero no creo que debamos lanzarnos por un camino a ciegas obviando las múltiples contradicciones que encierran unos y otros sistemas. Está por encontrar la solución.
Pero yo a lo que quería referirme era, más que al derecho de los hijos de vivir del trabajo de los padres (innoble para quienes en su día criticábamos el concepto mismo de herencia, como hacía alguno de estos escritores ex-progres que ahora quieren dejar la mesa puesta a sus niños), a la práctica cada vez más extendida de saquear hasta la última nota manuscrita dejada por un autor muerto para lanzar ediciones y ediciones de supuestas obras inéditas, en realidad inexistentes.
Nadie critica que un albacea se invente obras de un Bolaño, si de lo que se trata es de sacar adelante a una familia abandonada trágicamente a su suerte por la muerte prematura de un genio como don Roberto, pero cuando encontramos a un Dimitri Vladimirovich o a un Tolkien Junior viviendo hasta los restos del trabajo de papá, la cosa cobra un cariz más amargo. De vez en cuando vemos también en la tele a algún camilo de apellido aristocrático tratando de ganarse los garbanzos y el prestigio a costa de los de papá, pero por patético que resulte no deja el hombre de hacer un esfuerzo propio. Lo de inventarse obras inexistentes a partir de notas sueltas y restos de apuntes dejados atrás por escritores muertos es algo que entra en el ámbito de la piratería y la necrofagia, y puesto que los académicos, críticos y editores viven del negocio, deberíamos ser los lectores quienes dejando atrás la pena, la admiración o el morbo, nos negásemos a participar en semejante banquete fúnebre, en el que el plato principal es la chicha del propio difunto. Y que dejen de mentar a Brod y a Kafka. Esto es inmoral.
Claro que al menos estos buitres se esperan a que el autor estire la pata. Es más patético el caso de las barraganas que exprimen a los genios decrépitos para sacarles opúsculos infames antes de su paso a mejor vida. Ahí están los casos de cierto autor uruguayo y de cierta momia argentina que de vez en cuando dan a la imprenta obritas absolutamente infames y evidentemente apócrifas. ¿No podrían tener esas señoras algo de paciencia? Sólo tienen que aguardar un poco para convertirse en viudas ilustres y presidentas de fundaciones. Como dijo el moribundo al buitre que le roía las canillas: “Caray, qué prisas.”
El caso es no trabajar...
Pero aún encontramos en este desconcertante sábado otro ejemplo de carroñería, en el afán que demuestran ciertos comentaristas por convertir a Thomas Mann en toda una locaza:
“Durante mucho tiempo se consideró Muerte en Venecia una obra criptogay. Un músico maduro -un escritor, en la novela de Mann-, respetable, casado y con prole, conoce de repente a un muchachito guapo y pierde por completo la razón. Disimula su metamorfosis haciendo sublimes consideraciones acerca del arte, de la belleza ideal y de los desarreglos que acarrea la vida, pero lo que en realidad desea es encamarse con Tadzio, quitarle su traje de baño de rayas o su vestido de marinerito y revolcarse a su lado con rijosidad.” [Babelia]
Bonita forma de devaluar una obra de arte. Y es que el tercer modo de practicar la necrofagia literaria pasa por rebuscar en las miserias de autores difuntos para convertirlas en parte del legado. Aunque haya que mentir. Todo sea por el morbo. Asistimos así a la publicación de librejos como la infinidad de biografías de Proust, en las que obviando cualquier consideración artística o literaria, el biógrafo hoza como un marrano en la intimidad de la persona, convirtiendo el análisis literario en una variante del periodismo amarillista más inmundo. ¿Para qué molestarse en comprender la obra de un Mann o un Proust, si todo lo que importa es si eran o no iconos criptogays? Si llegan a saber que lo único que importaría a la posteridad iba a ser lo que hacían en la alcoba (inventado o no), y no lo que escribían en el despacho, a buenas horas nos dejan regalos tan maravillosos como sus novelas, tan lejos de lo que se escribe hoy en día como lo están sus biógrafos del concepto de decencia.
En resumen, creo que dejar de leer a ciertos infames viene a ser tan urgente como dejar de ver ciertas televisiones. Emprendamos en su lugar una buena cacería de buitres, antes de que terminen por convertir las bibliotecas en casquerías. Camino llevamos.

Emerjo momentáneamente de mi confortable silencio para recomendaros un más que apreciable trabajo sobre retórica y otros menesteres que puede encontrarse en la Red: http://www.usoderazon.com/
No sólo incluye los textos en HTML, sino que al pie de las páginas se encuentran enlaces a los PDF correspondientes. Esta sopa de letras quiere decir que se puede uno bajar todo de golpe para derrochar su patrimonio en papel y cartuchos de impresora. Todo sea por la sabiduría.
La página es obra, por cierto, de Ricardo García Damborenea. (No me miréis así, que yo también me he asustado.)
Cuando Namibia conquistó la independencia, en 1990, se siguió llamando Göring la principal avenida de su capital. No por Hermann, el célebre jefe nazi, sino en homenaje a su papá, Heinrich Göring, que fue uno de los autores del primer genocidio del siglo XX.
Aquel Göring, representante del imperio alemán en ese país africano, había tenido la bondad de confirmar, en 1904, la orden de exterminio dictada por el general Lothar von Trotta.
Los hereros, negros pastores, se habían alzado en rebelión. El poder colonial los expulsó a todos y advirtió que mataría a los hereros que encontrara en Namibia, hombres, mujeres o niños, armados o desarmados.
De cada cuatro hereros murieron tres. Los abatieron los cañones o los soles del desierto adonde fueron arrojados.
Los sobrevivientes de la carnicería fueron a parar a los campos de concentración, que Göring programó. Entonces, el canciller Von Bülow tuvo el honor de pronunciar por primera vez la palabra konzentrationslager.
Los campos, inspirados en el antecedente británico de África del Sur, combinaban el encierro, el trabajo forzado y la experimentación científica. Los prisioneros, que extenuaban la vida en las minas de oro y diamantes, eran también cobayos humanos para la investigación de las razas inferiores. En esos laboratorios trabajaban Theodor Mollison y Eugen Fischer, que fueron maestros de Joseph Mengele.
Mengele pudo desarrollar sus enseñanzas a partir de 1933. Ese año, Göring hijo fundó los primeros campos de concentración en Alemania, siguiendo el modelo que su papá había ensayado en África.
Espejos: una historia casi universal
Eduardo Galeano
África
Por qué el Congo
Le roi des belges
El señor Rowlands, supongo...
Campos de concentración en África
La literatura, esa informal, ha saltado del papel a la pantalla, y de ésta a la realidad misma. No sería posible esa poesía callejera sin la Red. ¿Cómo encontrarla? Todo está conectado. Y nosotros ya estamos dentro del libro.
Colectivopuntoycoma/fuentes
Escritoenlapared
Cyborg
Verdú
- Hablando de Iglesia. Hace dos o tres semanas Manolo Rivas escribía en este mismo diario que, según usted, en caso de duda, lo conveniente es hacer lo contrario de lo que diga la Iglesia.
- Dejemos aparte los diez mandamientos. Pero en lo demás... Coño, el nuevo catecismo dice que la pena de muerte puede ser lícita. Muy bien, pues yo, sin pararme a pensar, digo que no, que nunca, que en ningún caso. Es curioso: la defensa de la pena de muerte ha dado lugar a ocurrencias extraordinarias, y por asociación de ideas acabo de acordarme de lo que dijo un senador americano, Donovan se llamaba, no sé si católico, pero desde luego sin sombra de ironía. Dijo el tío: «¿Qué habría sido del cristianismo si Jesús, en lugar de ser condenado a la muerte en la cruz, hubiera sido condenado a ocho o diez años, y además hubiera salido a los tres por buena conducta?».
- No fastidie.
- Lo tengo documentado, como suele decir Manolo Vicent: lo leí en un libro que se titula Las 766 estupideces más grandes que se han dicho nunca. Y abundo en lo dicho: acabo de leer en la prensa que el Papa asegura que «ciertos comportamientos sexuales podrían provocar cáncer». Entonces, uno deja de comer -porque también hay alimentos que producen cáncer- y deja de copular. Y así uno va al cielo, que, por cierto, ya ha dicho también el Papa que no existe.
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/Azcona/sanchezObra.shtml
La nada.
Esa cosa inmensa,
llena de galaxias
y de sueños.
Hay palabras que no se dejan desplumar.
Amor, sin ir más lejos. Años y siglos al calor de la lumbre,
de los libros, o del vicio, ahí estamos, desplumándola,
bebiendo sopa en familia,
veneno en soledad,
vinagre en un burdel.
Un día se nos echará a volar
y dejará en nuestras manos una pluma.
Parker, en el mejor de los casos.
Azcona
Y sin embargo también en él, el más ilustrado de todos los escritores, se agita la sospecha de que somos incapaces de aprender de la desgracia que hemos causado, y que, incorregibles, seguiremos avanzando por senderos trillados que vagamente guardan relación con las antiguas conexiones viarias. La mirada de Kluge a su destruida ciudad natal, a pesar de toda la constancia intelectual, es también la mirada horrorizada del ángel de la Historia, del que Walter Benjamin ha dicho que, con sus ojos muy abiertos, ve “una sola catástrofe, que incesantemente acumula escombros sobre escombros y los arroja a sus pies. El ángel quisiera quedarse, despertar a los muertos y unir lo destrozado. Pero desde el Paraíso sopla una tormenta que se ha enredado en sus alas con tanta fuerza que el ángel no puede cerrarlas ya. Esa tormenta lo empuja incesantemente hacia el futuro, al que da la espalda, mientras el montón de escombros que tiene delante crece hasta el cielo. Esa tormenta es lo que llamamos progreso.”
Sobre la historia natural de la destrucción
W.G. Sebald
Ed. Anagrama, 2003
No suelo dedicar muchos mensajes a la cosa política, por aquello de no saturar al personal y porque trato de huir de la evanescente actualidad, para buscar terrenos más firmes y habitables. Pero a veces la realidad le asalta a uno a mitad del camino y no queda más remedio que hacerse eco, siquiera para convencerse de que lo que ha visto no es un sueño, una ficción o el fruto de la locura, que a estas alturas campa a sus anchas por esos mundos del demonio. Y así es, hablando del demonio, como entra el ex presidente Aznar en este lugar hasta ahora sólo mancillado por seres de ficción y algún indeseable fallecido hace tiempo, y por lo tanto inofensivo. He decidido traerlo precisamente porque entra en esta categoría: no en la de los difuntos -dios nos libre-, sino en la de personajes de ficción. Porque, amigos y amigas, José María Aznar no existe.
Me explico: todos estaréis al tanto de la historia de matanzas que lleva sufriendo el viejo Irak desde hace cuatro años. Los jinetes del apocalipsis lo han convertido en su cuadra, en sus pastos y su dehesa, y raro es dar con un iraquí que no esté muerto, hambriendo, enfermo, pobre o aterrorizado, o todo ello a la vez. Cortesía de Sadam, no digo que no, pero principalmente de las legiones del infame trío de las Azores (y la compañía: es un trío bien nutrido, cuajado de socios invisibles, más discretos o menos necios; en fin). Pues bien, después de años de penurias, terror y matanzas sin cuento, hete aquí que llega Aznar y dice que la situación de Irak "no es idílica, pero es muy buena".
(Aquí el sonido)
Véase la siguiente selección de titulares publicados en los últimos tres meses (ir más allá cansa y angustia al más pintado):
Última hora | EL PAIS | Internacional - 31-12-2007
Mueren al menos 15 personas en la última jornada del año en Irak
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 02-01-2008
30 muertos en un atentado durante un funeral en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 02-01-2008
Una mujer suicida mata al menos a diez personas y deja ocho heridos en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 06-01-2008
Nueve muertos tras un atentado suicida en Irak durante la celebración del día de las Fuerzas Armadas
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 08-01-2008
Doble atentado contra suníes aliados de Washington en Irak
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 08-01-2008
Lanchas iraníes hostigan a tres barcos de guerra de EE UU en el golfo Pérsico
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 09-01-2008
EE UU lanza en Irak una dura ofensiva contra Al Qaeda
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 10-01-2008
Seis soldados de EE UU mueren al explotar una bomba en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 10-01-2008
EE UU lanza el mayor ataque aéreo en Irak desde 2006
Última hora | EL PAIS | Internacional - 16-01-2008
Una terrorista suicida deja al menos ocho muertos en un mercado de Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 18-01-2008
Al menos 14 muertos en combates entre la policía y una oscura secta chií en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 21-01-2008
Un suicida mata a 15 personas durante un funeral en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 28-01-2008
Al menos cinco soldados de EE UU mueren tras el estallido de una bomba en Mosul
Última hora | EL PAIS | Internacional - 28-01-2008
La Casa Blanca pedirá 70.000 millones de dólares adicionales para Irak y Afganistán
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 29-01-2008
Mueren cinco soldados de EE UU en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 09-02-2008
Mueren cinco soldados estadounidenses en dos atentados en Irak
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 11-02-2008
33 muertos en un atentado en Irak antes de la visita de Gates
Última hora | EL PAIS | Internacional - 11-02-2008
Desaparecidos dos periodistas de la cadena norteamericana CBS en Irak
Edición impresa | EL PAIS | Última - 15-02-2008
ENTREVISTA : ALMUERZO CON... PEDRO DUQUE
Costó menos ir a la Luna que la guerra de IrakÚltima hora | EL PAIS | Internacional - 23-02-2008
Turquía persigue a la guerrilla kurda con bombardeos y combates en sus refugios del norte de Irak
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 24-02-2008
Turquía mata a 80 guerrilleros kurdos en el norte de Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 24-02-2008
Un terrorista suicida mata a 40 peregrinos chiíes en Irak
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 25-02-2008
40 peregrinos chiíes mueren en un atentado suicida en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 26-02-2008
Un suicida en un autobús causa al menos 14 muertos en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 27-02-2008
Muere tiroteado el presidente del sindicato de periodistas de Irak
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 28-02-2008
Turquía advierte que seguirá en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 29-02-2008
Secuestrado el arzobispo caldeo de Mosul en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 01-03-2008
La violencia contra los civiles en Irak repunta en febrero
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 10-03-2008
Irak intenta identificar miles de cadáveres en fosas comunes
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 11-03-2008
Cinco soldados de EE UU mueren en un atentado en Irak
Última hora | EL PAIS | Internacional - 11-03-2008
La violencia vuelve a azotar a Irak
Edición impresa | EL PAIS | Internacional - 14-03-2008
Hallado muerto el arzobispo caldeo de Irak
Edición impresa | EL PAIS | Opinión - 15-03-2008
El coste de la guerra de Irak
José Antonio Pozo Maqueda
Según Joseph E. Stiglitz (EL PAÍS, 13-3-2008), premio Nobel de Economía, la guerra de Irak está suponiendo un coste económico para EE UU de cerca de dos billones de euros, más otros dos billones de euros a cargo del resto del mundo. La aplicación de esta ingente cantidad de euros a fines pacíficos -por ejemplo, a la ayuda al desarrollo- hubiera supuesto, sin duda, mejorar la suerte de cientos de millones de personas que viven en la más absoluta pobreza.
Aunque la situación en Irak "no es idílica, pero sí muy buena".
Consideraciones morales, psiquiátricas o etílicas aparte, creo las declaraciones de Aznar vienen a demostrar que este señor no existe: es un personaje de ficción. ¿Recordáis a Pangloss? Pangloss es un personaje del Cándido de Voltaire, trasunto de Leibniz: un filósofo que, pese a las desgracias que inundan su vida y las de sus allegados, sostiene imperturbable que vivimos en el mejor de los mundos posibles:
"-¡Y bien, mi querido Pangloss! -le dijo Cándido-, ¿seguís pensando que todo está perfectamente en el mundo aun cuando hayáis sido ahorcado, disecado, molido a golpes, y hayáis remado en galeras?
-Sigo sosteniendo mi primera idea -contestó Pangloss-: porque al fin y al cabo yo soy un filósofo: no me conviene desdecirme."
Definitivamente, José María Aznar es un personaje de ficción; porque no es posible que un ser humano de carne y sesos extraiga semejante conclusión del sangriento río de premisas que plantean cada día los periódicos. Quod erat demonstrandum.
En fin, como dice Cándido: "Si éste es el mejor de los mundos posibles, ¿cómo serán los otros?"
Durante su estancia en el gulag, el religioso, filósofo y científico Pavel Florenski mantuvo la siguiente conversación con un compañero de penurias:
Briantsev: He oído por la radio que en Austria por cometer crímenes contra el Estado te condenan de nueve meses a año y medio de trabajos forzados. Aquí por lo mismo te ganas la vishka [fusilamiento]
Florenski: Realmente, aquí en la URSS te castigan por nada. En la Lubianka me exigían que diera los nombres de las personas con las que al parecer mantuve conversaciones contrarrevolucionarias.
Después de negarme obstinadamente, el instructor dijo: “¡Claro que sabemos que usted no es miembro de ninguna organización y que no realiza actos de agitación! Pero puede darse el caso de que nuestros enemigos posen su mirada en usted y nunca se sabe si usted no acabará cediendo si le proponen actuar contra el régimen soviético...”
De ahí que impongan unas condenas de reclusión tan largas, es una política profiláctica. “No podemos proceder como el gobierno zarista –me decía el instructor-, que castigaba por unos crímenes ya cometidos; nuestra función es prevenir. De otro modo, ¿qué pasaría? ¿Tenemos que esperar a que alguien cometa un crimen para castigarle? No, así no funcionan las cosas, hay que extirpar el mal antes de que nazca, ¡así la causa estará más protegida!”...
Esclavos de la libertad
Vitali Shentalinski